La Copa África 2025, que se celebra actualmente en territorio marroquí, no solo ha destacado por el nivel futbolístico, sino por un salto financiero sin precedentes. Con la gran final ya definida entre Senegal y Marruecos, el foco está puesto en el botín que se llevará el ganador, consolidando a este certamen como uno de los más lucrativos..
De acuerdo con lo que señala radiorafaela.com.ar, la edición de este año ha marcado un hito al convertirse en la tercera competición continental con mejores pagos bajo el paraguas de la FIFA, situándose solo por detrás de la Eurocopa y la Copa América
La misma fuente indica que el presupuesto para premios ha crecido un 43% respecto a la edición anterior en Costa de Marfil y ha duplicado las cifras de Camerún 2021.
Desglose del reparto económico
Por su parte, beinsports.com explica que todas las selecciones participantes reciben una compensación según la fase alcanzada:
- Campeón: obtendrá 7 millones de dólares por el título, alcanzando un total acumulado de hasta 11.6 millones sumando todas las fases.
- Subcampeón: tiene asegurado un premio de 4 millones de dólares.
- Semifinalistas: recibirán 2.5 millones de dólares cada uno.
- Cuartos de final: las selecciones eliminadas en esta instancia perciben 1.3 millones.
- Octavos de final: El premio es de 800.000 dólares.
- Fase de grupos: incluso los equipos eliminados tempranamente reciben entre 500,000 y 700,000 dólares.
El camino a la final millonaria
La selección de Senegal selló su pase tras vencer a Egipto por 1-0 con un potente disparo de Sadio Mané en el minuto 78. Por su parte, el anfitrión Marruecos logró su clasificación en una agónica tanda de penaltis ante Nigeria (2-4), tras un empate sin goles en el tiempo reglamentario y la prórroga, donde el último lanzamiento de Youssef En-Nesyri desató la euforia local.
Ambos combinados ya tienen asegurado un mínimo de 4 millones de dólares, pero el ganador no solo levantará el trofeo, sino que se hará con el cheque más grande en la historia de la Confederación Africana de Fútbol.






