Según la nota, la organización se dedicaba al cultivo, elaboración y venta de marihuana, tráfico de cocaína y de sustancias psicotrópicas y alucinógenas: pastillas y hongos psilocibios (portadores de sustancias psicoactivas como psilocibina, psilocina, y baeocistina), usados a modo de droga alternativa y cuyo consumo sin conocimiento podría provocar el envenenamiento. Avalados por el juzgado de instrucción número 4, los agentes llevaron a cabo cinco registros en distintos domicilios que, al parecer, servían para la venta de la droga o para la elaboración y cultivo de la marihuana. En uno de estos últimos, ubicado en la ciudad, se encontró un invernadero empleado para el cultivo. Asimismo, se descubrió que uno de los detenidos se dedicaba a la venta de recetas de una mutualidad para obtener pastillas psicotrópicas, las que posteriormente vendía en los puntos de venta desarticulados. En la operación se han incautado distintas cantidades de marihuana, hongos, semillas de marihuana, pastillas, así como elementos para su cultivo: invernadero, ventiladores, productos químicos o una estructura metálica. Se ha intervenido igualmente un turismo, una motocicleta, 4.045 euros, terminales telefónicos, una pistola detonadora y munición.
El caso queda ya judicializado
La operación Jackson ha quedado ya judicializada tras la presentación de las investigaciones policiales desarrolladas por la Policía Nacional. En el caso del agente de la Benemérita ya prestó declaración y su arresto se separa de la acusación de delito de tráfico de drogas relacionándosele, por unas escuchas, con una posible revelación de secretos a algún miembro de la organización. El funcionario ya ha prestado su declaración defendiéndose de los hechos desvinculándose de esta trama.






