La comunidad musulmana local celebró, desde la noche del lunes y hasta la madrugada de ayer, el ‘Mawlid’ o Nacimiento del Profeta Muhammad (sws), una festividad que se rige según el calendario lunar y que coincide con el mes de Rabî al-Áwwal. En Marruecos, donde la conmemoración es oficial, se prolongará también hoy.
En esta noche sagrada para los seguidores del Islam, las mezquitas se iluminan y las voces se alzan en el horizonte en un sonido solemne que hace vibrar el alma de los creyentes. Tal fue el caso de los templos de Pasaje Recreo Alto y Recinto Sur. Como explicaron los devotos, entre otros Abselam Hamadi de la asociación Al Bujari, tras rezar se repartieron té y pastas entre los asistentes y procedieron a cenar en hermandad gracias a la aportación de los fieles.
“Se trata de una madrugada en la que elevamos plegarias y alabanzas por el Profeta Muhammad y Allah con las que pedimos paz para la humanidad”, comentó el máximo representante de la entidad Al Bujari.
Mustafa Abdelkader, presidente del Consejo Benéfico y Religioso Luna Blanca, recordó que el viernes pasado en Sidi Embarek anunciaron los actos preparados con motivo del Mawlid. Después del último rezo de este lunes (al-isha) a las 19.50 horas, los musulmanes congregados recordaron al Profeta e impartieron varias charlas sobre su figura.
El Centro Cultural Al Idrissi explicó que, después de intercambiar visitas entre la familia y los vecinos, los hombres se dirigen a las mezquitas para recitar versículos del Corán y del ‘madeh’ (poemas dedicados a elogiar al Profeta) y las mujeres se reúnen en casa para iniciar unas veladas rituales y armónicas del ‘madeh y el dikr’ que duran hasta el amanecer evocando la grandeza del profeta y sus actos privilegiados.
En esta ocasión, puntualizó Abdelkader, la comunidad de la mezquita optó por una conmemoración sencilla debido a que los recursos económicos son más limitados que en ejercicios anteriores. Como señaló este portavoz de Luna Blanca, existen múltiples formas de festejar el nacimiento del Profeta, de la religiosa como hicieron en Sidi Embarek, a la cultural, en el caso de Al Idrissi que organizó un festival el viernes pasado en el Teatro Auditorio del Revellín.
En Ceuta, la tradición del Mawlid llegó en el Siglo XIII, en el año 1250, siendo el que instauró su implantación el cadí (gobernador) Abu-Abbas al-Azafi, quien fuera además el epónimo de los Banu-Azaf, dinastía local que regentó Ceuta durante 75 años, informó el Centro Cultural Al Idrissi.
El salafismo, movimiento sunnita que reivindica el retorno a los orígenes del Islam, se niega a la celebración del ‘Mawlid’.






