Este sábado fue turno en Ceuta para un nuevo Derbi del Norte de África. El CD Puerto Atlético tenía que recibir en La Libertad - Ilias Buyema a el Rusadir de Melilla.
Un duelo enfrentó dos rivales vecinos en la tabla, ya alejado el temor a descender. Pero todavía había que luchar un derbi.
Primer tiempo
La primera parte contó con esa intensidad tan esperada de un derbi de este calibre. Los colegiados tuvieron que hacer ese trabajo pacificador tras varios cruces tensos y varias miradas, digamos, serias, entre los jugadores de ambos conjuntos. Dialéctica inicial buscando paz.
Los azulgranas ejercían su trabajo como locales y dominaban. No había fortuna en los intentos, pero el primer cuarto de hora estuvo protagonizado por varios disparos de los de Sufian Coca que repelía el guardameta melillense.
La mala fortuna llegó a falta de poco para el final cuando los visitantes se adelantaban. En uno de sus primeros acercamientos, el Rusadir fue más letal y entregó un disparo cruzado, potente y certero, a la red de La Libertad.
El Puerto volvió a la cargar a buscar el tanto, pero la defensa de Rusadir fue más férrea que el ataque azulgrana. No había manera de generar el daño deseado.
Llegando al final de los primeros 20 minutos, llegó otro tanto del Rusadir. No estaban saliendo las cosas para los de Sufian Coca.
El partido se fue al descanso con el 0-2. A pesar de unos últimos intentos finales descansó los de Ceuta sin éxito.
Segunda parte
El Puerto fue a meterse en el partido. A luchar el derbi y los puntos en La Libertad.
Tras varios intentos en los primeros cinco minutos, llegó por fin el primer gol de los azulgrana. Una jugada con un balón muerto en el área, fue rematada al palo y adentro. Se metía el Puerto y así lo demostró en el saque de vuelta, saliendo a presionar como perros de presa.
Pero no logró el Puerto llegar a poner el 2-2. Cuando mejor se sentían, llegó otro golpe del Rusadir. De nuevo, una mayor efectividad del equipo de Melilla, ponía el 1-3 en el marcador.
Fue percutor el Puerto durante los últimos minutos, pero no llegó el gol. Ni con cinco ni de ninguna manera. Ocasiones llegaban y en muchas de ellas, ese último pase definitivo, no otorgaba la posición que es gol claro.
Luchó el Puerto buscando meterse, pero sin éxito. Al final sonó el bocinazo y el fútbol sala decretó derrota para los de Ceuta, 1-3 en el luminoso.






