Fue una investigación de la Policía Nacional de envergadura. Nada menos que 40 detenidos en 23 provincias españolas, uno de ellos en Ceuta y además reincidente.
Era noviembre de 2024 cuando los agentes del CNP se llevaron a un vecino de Miramar esposado por corrupción de menores y difusión de material pornográfico que afecta a niños.
Este martes, el tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta lo ha condenado a 2 años y 1 mes de cárcel, además de concretar que no podrá trabajar en ningún oficio relacionado con niños durante diez años y permanecerá en libertad vigilada 5 años tras salir de prisión.
Se le detuvo el 5 de noviembre de 2024 y se prevé que pueda salir de entre rejas el 4 de diciembre de 2026. El acusado, llamado V.M.C.C. y ya condenado previamente, ha aceptado la condena a través de videoconferencia con la prisión en donde se encuentra.
Un reincidente 'fichado' por la Policía y ya condenado
Él fue uno de los arrestados en una gran operación en la que incluso había un productor de material pedófilo. Utilizaba a víctimas menores de su entorno familiar para elaborar fotos y vídeos con contenido sexual. La Policía le puso los grilletes, como también lo hizo con este vecino de Ceuta al que ya tenían ‘fichado’.
El ahora condenado tiene tendencias sexuales que le hacen proclive a satisfacer su libido con material audiovisual que representa a menores de edad en actos sexuales explícitos que este medio no va a concretar por respeto a los entornos familiares afectados.

Tras recibir ese material en sus equipos informáticos, lo incluía en carpetas de almacenamiento, sin dejar de mantener parte del material a disposición del resto de usuarios de redes de intercambio. Esta era la única forma de hacerse con material pornográfico sin riesgo aparente y con una velocidad de descarga superior.
Así que no sólo descargó, sino que asimismo distribuyó con conciencia y voluntad para ello archivos pornográficos en cuya elaboración habían sido evidentemente utilizados menores de edad.
Las redes de intercambio Peer to Peer
Para satisfacer tal orientación, el acusado hacía uso de las redes de intercambio de ficheros por Internet conocidas con el anglicismo ‘Peer to Peer’ o con sus siglas anglosajonas ‘P2P’, consistentes en el empleo de programas informáticos de intercambio de ficheros de cualquier tipo.
Las redes de intercambio de archivos ‘Peer To Peer’ permiten poner en contacto a usuarios de cualquier parte del mundo y compartir entre ellos prácticamente cualquier tipo de archivo, incluyendo vídeos, imágenes, música, programas o documentos.
Una de las redes Peer To Peer más utilizadas en España es la red BitTorrent, en la que cualquier usuario puede acceder descargándose e instalando uno de los muchos programas clientes que la red proporciona de forma gratuita y que se encuentran disponibles en internet.
La localización de pedófilos en redes de intercambio
Para la investigación contra la distribución y tenencia de archivos de explotación sexual infantil, el Grupo 3° de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de Policía Nacional empleó varias aplicaciones y dispuso a decenas de agentes para intervenir en provincias españolas.
Siguiendo este procedimiento, fue posible la identificación de un usuario ubicado en España que se encontraba distribuyendo al menos 21.960 archivos de contenido pedófilo y cuyas conexiones se encuentran asociadas a un Proveedor de Acceso a Internet ubicado en España.
Se trataba del ahora condenado distribuyó en la red BitTorrent un total de 21.960 archivos, los cuales compartió su totalidad, todos ellos de contenido pedófilo.
En la operación se detuvo a una mujer de 20 años de edad, a la que se le localizó numeroso contenido pedófilo en su teléfono móvil, concretamente en una aplicación de mensajería instantánea. También a un varón que había sido sentenciado en 2023 a pena de prisión por un delito contra la libertad e indemnidad sexual a menor de 16 años.







Son sus costumbres
Siempre son los de la misma religión entre curas y esto …
Como alguien asi lo dejan andar suelto por la calle