El cuartel González Tablas ha acogido esta tarde en Ceuta una parada militar con motivo de los 114 años de Regulares.
Viene a completar otros actos previos como el concierto y arriado de la semana pasada, en un periodo, además, marcado por las felicitaciones.
Al acto han asistido las principales autoridades civiles y militares. El acto ha estado presidido por el teniente general Julio Salom Herrera, jefe del Mando de Canarias del Ejército de Tierra.
Se ha conmemorado así la creación de las fuerzas regulares con tanto arraigo histórico en nuestra ciudad.
Las unidades que han formado han sido la Escuadra de gastadores del Grupo de Regulares de Ceuta número 54, Mando y plana mayor de mando, Nuba del Grupo de Regulares y Música del Batallón de Cuartel General de la Comandancia General de Ceuta.
Se incluye demás la Escuadra de gastadores del Tabor Tetuán, Mando y Plana Mayor del mismo, cuatro compañías del tabor Tetuán y Ciclo de adaptación regular, proveniente del primer ciclo del centro de formación de tropa número 1 de Cáceres.
El mando de la formación lo ha ejercido el coronel jefe del grupo de Regulares, Luis Gonzaga Jiménez.
La más laureada
La bandera del Grupo de Regulares de Ceuta número 54 se ha incorporado a su puesto en formación mientras las unidades le rendían honores.
Es la más laureada y condecorada de todas las Fuerzas Armadas españolas, de su moharra cuelgan 10 cruces laureadas de San Fernando colectivas y 33 medallas militares colectivas, todas ellas ganadas en combate por el personal de los grupos de Regulares número 1, 3 y 4, así como el regimiento de Infantería número 54, unidades de las que el grupo de Regulares es hoy heredero.
Además, esta bandera luce las corbatas que atestiguan poseer las medallas de oro de la ciudad de Ceuta y Toledo.
El inicio del acto
La parada militar dio comienzo con los honores a la autoridad que presidía el acto, seguidos por la revista a la fuerza formada en el acuartelamiento. A continuación, se procedió a la lectura del decreto fundacional de las Fuerzas Regulares, evocando así el origen y la trayectoria centenaria de esta unidad.
Uno de los momentos más emotivos fue el acto de conmemoración de las Cruces Laureadas, máxima distinción militar, que puso en valor el sacrificio y la heroicidad de quienes sirvieron con entrega.
Posteriormente, se llevó a cabo la renovación del Juramento a la Bandera por parte del personal que ha pasado recientemente a la situación de reserva, en un gesto de continuidad y compromiso con los valores militares.
Condecoraciones
Durante la parada, también se impusieron diversas condecoraciones y se reconoció a miembros destacados del cuerpo con los nombramientos de Regulares de Honor y Regulares Distinguidos, en señal de gratitud por su ejemplar trayectoria y vinculación con la unidad.
Asimismo, se hizo entrega del Trofeo Comandancia General de Ceuta 2024, así como de una beca de estudios destinada a promover la formación entre el personal de tropa.
El coronel jefe del Grupo de Regulares de Ceuta número 54 dirigió unas palabras a los presentes, resaltando el legado, el espíritu de cuerpo y la proyección de futuro de las Fuerzas Regulares.
Recuerdo a los que dieron su vida por España
El acto prosiguió con el solemne homenaje a los que dieron su vida por España, acompañado del Himno de los Regulares, que resonó con fuerza entre los asistentes.
Finalmente, se produjo la disolución de las unidades para dar paso al tradicional desfile militar, seguido de la despedida de la Bandera y la línea de saludo a los cuadros de mando participantes.
La parada concluyó en un clima de respeto, orgullo y memoria, reafirmando el papel esencial de las Fuerzas Regulares como símbolo de entrega, disciplina y lealtad a España.





