Un joven ceutí, de iniciales T.K.A., aceptó ayer una pena de 9 meses de cárcel y una multa de 270 euros (tres meses a razón de tres euros diarios) por un delito de receptación y otro por uso de documentación oficial falsa.
Fue interceptado el pasado 9 de septiembre conduciendo por el puerto con un vehículo que sabía que había sido robado. Además, las placas de la matrícula eran falsas, como comprobaron los agentes.
Sin embargo, el procesado no entrará en prisión, pues al contar con antecedentes cancelables, el juez accedió a suspender la pena de prisión a condición de que en los próximos dos años no cometa ningún delito y sea condenado por ello. De lo que no se librará el acusado será del pago de la multa, de una cantidad total de 270 euros, que pagará en seis plazos de 45 euros cada uno, tal y como explicó la magistrada.





