Embarcaba con su hijo, menor de edad. Pretendía cruzar de Ceuta a Algeciras, pero con trampa. Escondía en el interior del vehículo casi 28 kilos de hachís.
Los guardias civiles están preparados para ir más allá de la apariencia. Saben, de hecho, que en muchas ocasiones los pasadores de droga van con sus familias o con hijos menores para buscar ese particular disfraz de legalidad.
El pasado 3 de enero, el marroquí A.A. pasó por el filtro de la Guardia Civil escondiendo hachís en los asientos del coche que conducía.
Los agentes lo pararon y procedieron a su arresto por un delito contra la salud pública en su modalidad de notoria importancia por el que hoy ha sido condenado. Lo ha sido además en la misma jornada en la que se ha impuesto otro fallo por hechos similares.
Una pena de 3 años y medio de cárcel

Así, ha aceptado una pena de 3 años y medio de cárcel, indicándose además que cuando haya cumplido las dos terceras partes se puede proceder a su expulsión a Marruecos.
Una medida que podría impedirse si demuestra el arraigo en nuestro país. Ante el magistrado titular del Tribunal de Instancia de la Sección de lo Penal número 2 de Ceuta ha indicado que tiene trabajo en España, que vive en la capital del país y que tiene esposa e hijos.
No ha sido necesaria la celebración de juicio al existir un reconocimiento de los hechos, aplicándose la figura jurídica de la conformidad.
Cuáles fueron los hechos
El ahora condenado fue interceptado por la Guardia Civil cuando viajaba con su hijo menor de edad. Al revisar su coche, encontraron hachís en los asientos. Las marcas que aparecían en los bloques recogían reseñas como FCB, Silver o Najma.
El menor tuvo que ser entregado a su madre, que se hizo cargo de él, mientras que el detenido ingresaba en prisión preventiva a la espera de un juicio que ha tenido lugar esta mañana, sin necesidad de celebración ni de contar con las manifestaciones de testigos.






