Uno de los detenidos como parte de la ramificación gallega de la red que derivó en la localización de otro narcotúnel en Ceuta, en el marco de una investigación de la UDYCO, se ha tenido que sentar en el banquillo para responder, en su tierra, de la aprehensión de casi 3 toneladas de cocaína en el buque Simione. Es Pablo Oro, conocido por la Policía.
En prisión provisional por el golpe asestado por el CNP, el identificado como Pablo G.C., se ha desvinculado del alijo, alegando ante la Audiencia Provincial de Pontevedra que no era el propietario de la embarcación intervenida en diciembre de 2022.
De acuerdo con la versión que ha dado este jueves ante el tribunal de la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, y que ha sido recogida por agencias, él era el armador del buque -no el propietario-, y responsable de su traslado de Angola a Senegal, pero no del resto de la travesía, que habría dejado en manos de una empresa de gestión marítima que contrató estando en Mauritania para que el barco llegara a Viana do Castelo, en Portugal, con el propósito de ser reparado.
Eso eximiría a Pablo Oro de responsabilidad en la carga de la droga en el buque, que se efectuó tras salir de Senegal y coger rumbo hacia Cabo Verde.
Según su versión, el barco no tenía que pasar por Cabo Verde para llegar a España ni dispuso que hubiera que ir a esas aguas por cocaína: "Por supuesto que no".
Desde Dakar, según dijo, no volvió a intercambiar mensajes con la tripulación sobre rumbos o tiempos de viaje, sino únicamente atender cuestiones como el saldo del teléfono satelital. Afirmó que perdió el contacto el día 16 de diciembre de 2022 y que, desde entonces, no volvió a saber de la empresa gestora de la travesía.
Su vinculación con Ceuta
Pablo Oro tuvo también su protagonismo mediático reciente en Ceuta, en donde el juzgado número 3 ordenó su entrada en prisión. Su nombre apareció en las investigaciones recogidas por la Policía tras descubrirse el narcotúnel.
De los 27 arrestados en la operación, hubo 4 en Pontevedra, entre ellos él. La UDYCO recogió grabaciones de encuentros constantes entre la rama ceutí y sus enlaces gallegos con quienes querían dar prosperidad a su ilícito negocio.
A Pablo Oro se le suman las causas judiciales, ya que en la operación del narcotúnel se le investiga por tráfico de drogas y organización criminal y ahora responde por el alijo de cocaína. “Es un viejo conocido de los distintos cuerpos policiales por delito contra la salud pública en los años 2015, 2021 y 2022”, exponía en sus informes el CNP.
La facción gallega de esta organización
Para la UDYCO, lideraría una facción de la organización criminal que se asienta en Galicia, “pudiéndose constatar, a través de las vigilancias practicadas y con el auxilio de medidas judiciales debidamente autorizadas, cómo el investigado efectuaba labores de coordinación en la distribución de sustancias estupefacientes, así como la recaudación y entrega del dinero derivado de dicha actividad ilícita”, confirmó la Policía y adelantó El Faro.
Así, el 20 de agosto de 2025 se le captó en una reunión del “patrón de los patrones”, Mustafa Ch.B. “Tengo caballos grandes”, le dijo el gallego, es decir, medios de transporte de grandes dimensiones para esconder la droga.
Dos días después, en otro seguimiento policial, se captan nuevas reuniones con Pablo Oro en lo que la Policía considera que son encuentros para preparar pases de hachís usando pesqueros que partirían desde zonas concretas como Mauritania cargados de mercancía.






