Ceuta se suma al debate internacional abierto tras la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha instado a facilitar el acceso universal a medicamentos adelgazantes como los análogos del GLP-1 –entre ellos Ozempic– para combatir la obesidad.
La OMS emitió esta directriz apenas un día antes de la presentación del informe El desigual peso de la obesidad: el impacto de los determinantes sociales de la salud, subrayando la necesidad de emplear estos fármacos, concebidos inicialmente para la diabetes tipo 2, en pacientes con obesidad.
Esta enfermedad afecta ya a 1.000 millones de personas en el mundo y podría duplicar sus cifras en solo cinco años.
La recomendación de la OMS refuerza la reivindicación de expertos españoles, que reclaman la financiación pública de los adelgazantes y la equidad en su acceso, especialmente en los grupos con mayor vulnerabilidad socioeconómica.
El estudio recuerda que, a diferencia de países como Reino Unido o Estados Unidos, en España estos medicamentos no están financiados por la sanidad pública para tratar la obesidad –solo Ozempic, en algunos casos, para diabetes–, lo que limita su disponibilidad entre quienes más los necesitan.
Reconocimiento de la obesidad como enfermedad crónica
Los especialistas insisten en que el reconocimiento legal de la obesidad como enfermedad crónica y multifactorial es imprescindible para avanzar en esta línea. Consideran que este reconocimiento es la vía para combatir el estigma, garantizar una atención continuada y asegurar el acceso a tratamientos financiados, tal y como ya ocurre en países como Italia.
El informe de la Fundación Gaspar Casal y Lilly subraya que dicho reconocimiento permitiría articular una política nacional coordinada que integre prevención, diagnóstico y tratamiento a lo largo de toda la vida. Además, aboga por incluir en la cartera del Sistema Nacional de Salud no solo los fármacos adelgazantes, sino también nutricionistas, psicólogos y especialistas en ejercicio físico para reforzar un abordaje integral.
La situación en España hace aún más urgente este cambio: la obesidad afecta al 37,1 % de la población adulta, con una prevalencia del 44,3 % en hombres y del 30,4 % en mujeres, cifras superiores a la media europea. Estas tasas varían notablemente entre comunidades autónomas y reproducen desigualdades socioeconómicas, educativas y territoriales.

Así, en regiones con mayor nivel socioeconómico, como Madrid o el País Vasco, las tasas de obesidad son más bajas y el acceso a recursos preventivos es más elevado, mientras que territorios como Extremadura o Andalucía concentran mayor prevalencia y menor acceso a recursos. Estas diferencias responden a factores como desigualdad económica, género, ubicación geográfica, entorno físico, hábitos no saludables, condiciones laborales y soledad no deseada.
El análisis constata que, aunque el abordaje de la obesidad está presente en todas las comunidades, su enfoque varía: algunas ponen el acento en la población infantil y en la prevención más que en el tratamiento; algunas carecen de un plan específico; otras lo incluyen dentro de su Plan de Salud general; y algunas lo mantienen desactualizado.
El informe propone una hoja de ruta nacional para combatir estos determinantes sociales. Para ello, además del reconocimiento legal de la obesidad, plantea medidas como aumentar los impuestos a las bebidas azucaradas, mejorar los etiquetados y promover acciones de educación y cambios culturales orientados a crear entornos más saludables.
Sanidad rechaza financiar el adelgazante Mounjaro y varias presentaciones de Ozempic
La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha rechazado financiar el fármaco Mounjaro, indicado para diabetes y sobrepeso, así como la de sufragar nuevas presentaciones de Ozempic para la diabetes, por el impacto presupuestario que ambas cosas acarrearían al Sistema Nacional de Salud (SNS).
Así lo justifica en una resolución dada a conocer este martes sobre la reunión que mantuvo a finales de octubre, en la que propuso la no financiación de varios adelgazantes y la ampliación de las indicaciones de otros por parte de la sanidad pública.
Por una parte, lo deniega para la tirzepatida, conocida por su nombre comercial, Mounjaro. Este medicamento está autorizado tanto para el tratamiento de adultos con diabetes mellitus tipo 2 y como complemento a una dieta baja en calorías y a un aumento de la actividad física para el control del peso en personas con obesidad o bien sobrepeso y al menos una comorbilidad relacionada con ello.
Su responsable, la farmacéutica Lilly, pidió su financiación solo para el primero de los usos, el antidiabético; sin embargo, la CIPM considera que Mounjaro no debe formar parte de la prestación farmacéutica "teniendo en cuenta criterios de racionalización del gasto público destinado a prestación farmacéutica e impacto presupuestario en el Sistema Nacional de Salud".

No obstante, pese a la negativa, desde la compañía resaltan a EFE que mantienen las conversaciones con el Ministerio de Sanidad para continuar trabajando en ello y poder ver las objeciones a la decisión.
La misma razón económica esgrime para ampliar las indicaciones de la semaglutida, en este caso desarrollada por Novo Nordisk, que se comercializa como las famosas plumas de Ozempic o en comprimidos con el nombre de Rybelsus, como monoterapia para el tratamiento de la diabetes 2.
Hoy por hoy, la semaglutida en uno u otro formato está financiada únicamente para la diabetes mellitus tipo 2 en personas con obesidad con un índice de masa corporal igual o mayor de 30kg/m2 y en terapia combinada con otros antidiabéticos, incluyendo insulina, cuando estos, junto con la dieta y el ejercicio, no proporcionan un control glucémico adecuado.
De esta forma, ambos seguirán siendo financiados en combinación con otros antidiabéticos, pero solo en las mismas presentaciones que estaban sufragadas hasta ahora.
Por el contrario, se ha descartado incluir por el momento otras nuevas: la de pluma precargada con 3ml de ozempic a 0,5mg; la misma a 1 mg con 8 plumas desechables y a 2 mg con 4 plumas.
Al igual que la anterior, Novo Nordisk mantendrá las negociaciones con el Ministerio para que sean incluidas en futuras reuniones, según han trasladado a EFE fuentes de la compañía.







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