Fuentes de la Delegación del Gobierno han asegurado que las actuaciones llevadas a cabo en las oposiciones de la AGE en Ceuta se corresponden con los controles que forman parte del procedimiento habitual para evitar el uso de dispositivos electrónicos durante las pruebas.
Esto han manifestado tras la denuncia de un presunto “delito de odio” presentada por una mujer que señaló que le hicieron doble control "al llevar hiyab".
Desde la institución de la Plaza de los Reyes han manifestado a El Faro que no se emitirá ningún comunicado oficial al respecto, reafirmando que estas revisiones son una práctica estándar en cualquier examen de oposiciones para garantizar la limpieza del proceso.
Se ha hecho hincapié en que se trata del procedimiento habitual para evitar el uso de dispositivos electrónicos en cualquier examen de oposiciones.
Esta postura oficial responde al señalamiento hecho por el abogado de la denunciante que afirma que quien estaba al frente de la organización, “el secretario general en la Delegación del Gobierno, cuando nos dirigimos a él se limitó a decir que estaban haciendo su trabajo cubriendo con ello las acciones llevadas a cabo contra la afectada y cuando les pedimos los datos de las personas a las que se querían denunciar este se negó”.
Según el letrado Rachid Ahmed Abdel Lah, “dijo que lo denunciáramos a él, en una actitud inverosímil, la policía ipso facto entró en el aula donde estaban todas las personas y las identificó, constando sus datos en el atestado”.

El relato de la denunciante
La tarde de ayer, una opositora de la Administración General del Estado (AGE) interpuso una denuncia ante la Jefatura Superior de Policía tras sufrir un incidente que tanto ella como su abogado calificaron de “delito de odio” durante los exámenes celebrados en el Campus Universitario de Ceuta.
El conflicto se originó, según lo afirmado por la afectada y su abogado Rachid Ahmed Abdel Lah, por el uso del hiyab, lo que habría resultado en “vejaciones y humillaciones”.
"Trato discriminatorio"
Los denunciantes argumentan “trato discriminatorio”. Según el relato de la víctima y su abogado, Rachid Ahmed Abdel Lah, la mujer superó un protocolo de seguridad inicial sin problemas, mostrando que no portaba dispositivos bajo su pañuelo.
Sin embargo, una vez iniciado el examen, la mujer afirma que fue sometida a una segunda revisión para mostrar sus orejas, a pesar de que otras personas, también con hiyab y algunas con el pelo suelto, no fueron requeridas para lo mismo.
Según consta en la denuncia hecha ante la Policía Nacional, esta segunda revisión generó en la denunciante “mucha tensión emocional”, algo que la llevó incluso a romper en llanto, “siendo asistida en ese momento por la primera controladora que la miró antes de iniciar el examen y dándole incluso un pañuelo para que se limpiase”.
Una tercera interrupción
La denunciante también habla de un tercer episodio en el que “fue interrumpida por una mujer ajena al aula que la acusó de estar hablando, sugiriendo que intentaba copiar”. Ante esto la denunciante manifestó sentirse “discriminada e intimidada”, al considerar que las interrupciones se dirigían exclusivamente hacia ella, a pesar de haber mantenido en todo momento una actitud colaborativa con los responsables.
Según lo relatado, el alto estado de “nerviosismo” impidió que la mujer pudiera seguir concentrada, por lo que “decidió abandonar el examen al no encontrarse en condiciones de continuar”.
En el texto también queda constancia de que en un momento de desesperación la mujer se quitó el hiyab, un acto que describió como “humillante” y un “atentando contra su libertad religiosa.
La Policía Nacional acudió al lugar para iniciar el atestado y la mujer, debido a su estado emocional, tuvo que ser trasladada al Hospital Universitario de Ceuta (HUCE).







Yo creo que como mucho será delito de oído no de odio.
Fati ahora vas tú.
Victimismo por todos lados, bajo la imposición del machismo y la idiologia islámica.
A todos nos miran las orejas y nos dicen que nos recojamos el pelo y nadie se ha quejado. Supongo que habrá sido los nervios de la prueba y , quizás, el no recordar ni las normas del proceso ni lo estudiado para la prueba.
La próxima vez seguirá el consejo ( de sentido común) de ponerse el pañuelo de una manera que se vean las orejas todo el tiempo.
Tendrá más oportunidades de formar parte de la AGE y cuando lo consiga, se pondrá el pañuelo como le plazca.
Moraleja: lo importante es que hayan muchas Fatimas en la AA.PP. independientemente que lleven hiyab o gorra rapera 😉
Si nos fijamos con atención, el artículo afirma que la denunciante dice: " otras mujeres con hiyab no fueron requeridas para 2° inspeccion" de este modo el juez verá que no hubo discriminación ni delito de odio por el huso de la prenda mediaval si no el mero desarrollo de su labor en los responsables para garantizar unas oposiciones limpias ante una persona que mostraba indicios de sospecha. Después a pagar costas. Fin del caso
Siempre con el victimismo y poniendo problemas al que hace su trabajo. Y encima, jugando la carta del racismo.
Quien nada oculta nada teme.
Pues perdió una oportunidad de conseguir un buen trabajo por su prepotencia. Si tienen que tomar medidas para que no copien es para todos/as sin excepción. Si no le miraran a ella, sería discriminación positiva.
GRACIAS POR LA INFORMACION, HA SIDO DE GRAN AYUDA, MAÑANA SIN FALTA NOS SOLTAMOS LA MELENA.
Como musulmana que es, debería de saber de sobra, que el Corán no exige que las mujeres lleven el hijab.
Lo exige la sharia que es una ley medieval escrita hace cinco siglos. Por eso en países como Kajikistan con un 97% de musulmanes han prohibido el uso de esa prenda. Para preservar su cultura. Ahí lo dejo.
GRACIAS POR LA INFORMACION, HA SIDO DE GRAN AYUDA, MAÑANA SIN FALTA NOS SOLTAMOS LA MELENA.
¡¡Ya tenemos nuevo Iman en Sidi Embarek, made in Spain!!
Hacen conseguido lo que quería, que la gente hablará de eso