Musulmán el que no bote". "Pedro Sánchez, hijo de puta". Los gritos sonaron al unísono en el estadio de Cornellá.
Esto fue este martes, lo entonaron al unísono en un estadio repleto con 37.000 almas enfervorecidas, radicalizadas en la masa, envueltas en el escondrijo de la muchedumbre, en el anonimato del fascismo, de la intolerancia, del odio, de la violencia compartida con miles de personas.
Entrenador, futbolistas y directivos manifestaron la "total y absoluta repulsa ante cualquier actitud racista, xenófoba es Intolerable", Luis de la Fuente dijo que "a los violentos hay que apartarles de la sociedad. Los violentos se aprovechan del fútbol".
Homofobia, racismo, xenofobia, intolerancia, insultos... ¿Por qué se producen, de dónde vienen, cuál es su origen?
Ortega decía que no sabemos lo que nos pasa, por eso nos pasa lo que nos pasa. También nos advierte que "el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse; pero el hombre corre el peligro de deshumanizarse".
Algunos alumnos de 15 años cantan el "cara al sol" entonan el " viva franco", expresan el asco a los homosexuales, defienden que los inmigrantes les dan casa, paguita, becas, educación y sanidad gratuita y quitan el trabajo a los españoles.
Están convencidos de que la democracia no sirve para nada, que los políticos roban, que hacienda nos quita el dinero y que la corrupción es la norma general.
Se justifica el genocidio e identifican el Islam con el terrorismo.
Qué lejana está la libertad, el respeto, y tolerancia. Si la escuela no tiene un paradigma sólido y auténtico para frenar esta pandemia comenzará a formar guetos, cárceles, barrios para los que no son como Dios manda.
La banalidad del mal campa por sus anchas, el fascismo avanza a velocidades supersónicas mientras nos vestimos con el traje de la indiferencia.
Dictaduras democráticas, defensa de la tradición a machetazos, asesinatos en masa en nombre de la seguridad.
Mientras la metástasis se acelera, nos inculcan que la enfermedad es estar sano y la salud es estar enfermo.
Ni una palabra de VOX condenando los hechos de ayer, ni una palabra sobre las políticas de Israel y EEUU, ni una palabra contra las bombas que llueven del cielo, ni una palabra sobre la pena de muerte para " terroristas" palestinos que aprobó el parlamento de Israel. Estaban muy ocupados lanzando soflamas contra la eutanasia de Noelia calificándola de una ejecución del Estado y contra las asesinas que abortan.
Y aunque no venga al caso y se defienda que Ceuta no es una sociedad racista, me preguntó por qué el 10% del profesorado de Ceuta son musulmanes y el 90% no lo son. Es un fenómeno curioso.







Totalmente de acuerdo. Si fuese al revés y gritasen 'caucásico el que no bote', yo también me sentiría muy ofendido. (Sarcasmo, por si no se nota).
Con todos mis respetos, de caucásico tiene Ud lo que yo tengo indio americano.
Tendría que verse más en el espejo a no ser que sea una excepción producto de la inmigración.