En Ceuta pasan las cosas, luego llueve o hace calor y nadie se acuerda. Pero resulta que, a lo mejor, se deben continuar moviendo conciencias por si a alguien no se le cae la cara de vergüenza. Parece que ya se ha olvidado que hace ahora un mes, el Obispado de Cádiz y de Ceuta se comportó de una forma poco cristiana con la Ciudad Autónoma, a la que tanto le deben, y no es cuestión nuevamente de volver a repetir todas las ayudas que durante los últimos años se han comprometido.
He escuchado a lo largo de las últimas semanas muchas palabras por parte de altos cargos de distintos movimientos cristianos criticando la actitud que había demostrado el Obispo quien, en definitiva, era el que tenía la última palabra de incrementar el alquiler de cuatro mil a veinte mil euros para el mantenimiento allí de una guardería infantil. Pero de ahí no han pasado.
Por supuesto, el Obispado intentó engañar a la ciudadanía con la publicación de una nota de prensa que la enviaron como si quien contestaba era la Pía Unión de la Fraternidad en Cristo, cuando resulta que todos sabemos que de la Pía Unión nada más que quedan los papeles. Quien la gobierna, quien la maneja, quien poner los precios, quien establece las prioridades es el ecónomo del Obispado, nombrado y bendecido por Monseñor Zornoza. Y encima decían en su encabezamiento que enviaban la nota desde el Gabinete de prensa del Obispado, porque la Pía Unión no tenía. Si la Pía Unión ya no tiene nada, salvo dos solares que pretende vender a precio millonario el Obispado. Si al menos, ese dinero revirtiera en las clases más desfavorecidas de Ceuta, miel sobre hojuelas, pero no, aquí todo el dinero va para Cádiz y allí lo administran y reparten. Nos volvemos a olvidar que Ceuta es un Obispado independiente de Cádiz.
Confío en que durante estos días, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, de peregrinación a Padua, hoy regresan, haya podido transmitir su pesar al vicario de la Diócesis, que también ha acudido hasta la tierra del santo italiano. Una buena oportunidad para que, al menos, hay recibido el representante de la Ciudad las oportunas explicaciones. Pero claro, lo mismo hasta el vicario se encuentra en fuera de juego y no sabe lo que se cuece.





