Marruecos lleva años liderando una actuación para convertir la niebla en agua potable. Lo ha hecho con la instalación de redes en el monte Boutmezguida, en el sur del país, para atrapar la humedad del aire. La idea la puso en marcha un matemático marroquí y hoy, años después, sigue dando pie a que su historia se cuente.
El matemático Aissa Derhem está detrás de esta acción de envergadura con la que crea agua a partir de niebla aplicando la última tecnología gracias a lo que se conoce como los atrapanieblas.
Se usan unas mallas de polímero que ayudan a frenar esa niebla que llega desde el océano Atlántico. Las gotas que deja caen en depósitos y bajan por tuberías.
Así funciona este sistema que cuenta con 600 metros cuadrados de red y puede captar hasta 64 litros de agua por cada metro cuadrado en un solo día.

Un proyecto que funciona y que se sirve de diversas canalizaciones
Es uno de los proyectos más valorados, un sistema que funciona y que permite atender a una de las poblaciones más afectadas por la sequía en todo Marruecos en la zona del desierto.
El agua que se recoge es canalizada en depósitos y llega a las viviendas, evitando así largas caminatas en busca de agua. Se emplean para ello bombas alimentadas con energía solar.
Atrapanieblas para conseguir el objetivo perseguido para obtener agua potable
Este tipo de actuaciones se desarrollan en lugares afectadas por una importante sequía, lo que hace que resulten de vital importancia para la asistencia a la población.
Tanto es así que organismos como Naciones Unidas han valorado e incluso premiado este tipo de actuaciones por lo beneficiosas que resultan para la sociedad.
Los atrapanieblas se convierten en la salida para terminar con un problema tan grave para poblaciones desérticas, obteniendo solo beneficios.






