Por desgracia, este refrán lo utiliza el Gobierno de nuestra ciudad con bastante asiduidad. Hace ya dos años que se enviaron varias solicitudes a la Presidencia de la Ciudad para que tomara medidas en la pista acrobática de patines y bicicletas que había en nuestro parque Juan Carlos I (la Marina). En esas solicitudes se les pedía que se vallaran esas instalaciones para evitar que los niños pequeños pudieran entrar en ellas accidentalmente y además se señalizara la zona para que los adultos supieran que entraban en una zona acrobática a la que debían acceder con las correspondientes protecciones.
Las medidas eran bastante sencillas y nada costosas, no era ni más ni menos que lo que vemos en ciudades civilizadas como Tánger. ¿Tánger? Sí, sí, hasta Tánger tiene una preciosa pista de patines vallada y señalizada para que los turistas vayamos allí a gastar nuestros euros.
Pero, ¿cuál fue la respuesta? Quitar la pista de patines. Se desmontó hace ya dos ferias, y aunque he hablado personalmente con nuestro presidente en tres ocasiones del tema, lo único conseguido han sido tres bonitos capotazos (qué bien torea nuestro presidente) y palabras que se lleva el viento.
Como siempre, se aplica la solución fácil... Muerto el perro, se acabó la rabia.
El fenómeno de la ocupación ilegal de inmuebles, que engloba tanto los delitos de allanamiento…
Ceuta dará un paso más en su estrategia de promoción turística con su participación, por…
El Pabellón La Libertad ‘Ilias Buyema’ de Ceuta fue el escenario de una jornada histórica…
El sistema de transporte urbano y periurbano en la provincia de Tetuán ha iniciado una…
El que fuera comandante general de Ceuta, Marcos Llago Navarro, ha vuelto a dar una…
La VIII Copa Intercontinental Marbella-Ceuta-Sotogrande-Marbella ya tiene un vencedor indiscutible. El barco ‘Castañer Yachts’, patroneado…