Nada se ha podido hacer. Los guardias civiles que estaban de servicio esta tarde noche lo han intentado todo, pero la tragedia ha asomado de nuevo en Ceuta, en plena frontera sur.
Un inmigrante magrebí y con traje de neopreno ha fallecido en torno a las ocho de la tarde. Ha ocurrido tras una incursión a nado junto a otros magrebíes que ha terminado en tragedia.
El suceso se ha producido a la altura de Juan XXIII, cerca de la guardería La Pecera. Unos nadadores habían cruzado desde Marruecos para, bordeando el espigón, intentar llegar a Ceuta.
El Servicio Marítimo se ha movilizado llegando a rescatar a, al menos, uno de ellos, mientras que otro inmigrante era perdido de vista a la altura de la piedra del Pineo.

Guardias civiles se arrojan al agua para intentar salvarlo
Los agentes que estaban de servicio, a la desesperada, hacían lo posible para dar con él. La situación ha sido de auténtica tensión, no se veía al joven y se temía lo peor, lo que finalmente ha sucedido, su fallecimiento.

Agentes de patrulla de Costas y Fronteras además del Marítimo se han llegado a meter en el agua para buscar al joven sin éxito. Lo dieron todo para dar con este inmigrante, pero no conseguían localizarlo.
Exhaustos, ya en la propia orilla porque todo sucedió cerca de tierra, intentaban recomponerse mientras se procedía a la activación de los GEAS, cuyos componentes han sido quienes, finalmente, han terminado por sacar del mar el cuerpo sin vida del joven, procediendo a su traslado a la base de la que disponen en el puerto pesquero.

Una ruta marcada por la tragedia, 11 muertos este 2026
El fallecido venía acompañado de, al menos, otro compañero. Se metió nadando por la zona de la piedra del Pineo, complicándose su localización y rescate al ocultarse por la zona y dada la pérdida de visibilidad.
Once son los inmigrantes que han muerto en este 2026 prácticamente recién iniciado. Durante este sábado varios buscaron el cruce aprovechando que las embarcaciones de Marruecos no salen.

La tragedia ha vuelto a producirse, se ha perdido la vida de otro joven en una escena dura de la que han sido testigos los guardias civiles que intentaron, por todos los medios, evitarlo.

Son impactos duros para unos agentes que llegaron a arrojarse al mar para salvar a este inmigrante, pero ni siquiera podían localizarlo a pesar de la intensa búsqueda. Los componentes del GEAS se arrojaron al agua y terminaron dando con él, procediendo a su traslado a la embarcación tapado con una sábana blanca, activándose a la autoridad judicial.





