El Ministerio de Justicia y la propia Gerencia Territorial actúan con total desprecio y desidia en Ceuta, permitiendo que la plantilla de forenses funcione sin recursos, sin director en el Instituto de Medicina Legal (IML) y con solo 2 profesionales operativos, lo que está incidiendo ya en la propia actividad de los juzgados.
Los procedimientos judiciales terminan atascados ante la falta de resolución de trámites e informes porque no hay profesionales para realizarlos. Los dos forenses que están activos llevan a cabo solo las labores derivadas de la guardia.
Desde hace un mes están muchos asuntos atascados ante una desorganización absoluta nunca vista en Ceuta, con un IML sin director y sin profesionales suficientes.
El Instituto de Medicina Legal se encuentra en estado crítico, sin que haya personal para dar salida por ejemplo a informes de ampliación solicitados por los juzgados u otros que reclaman abogados relacionados con incapacidades, evaluaciones físicas o psíquicas, entre otros.
La alerta de CCOO-Justicia que desatiende el Ministerio y la Gerencia
La plantilla está mermada, el Ministerio lo sabe, pero no pone remedio con la urgencia debida. No hay bolsa de profesionales forenses a la que recurrir para poder apoyar de manera temporal a los dos que están operativos.
CCOO-Justicia ha enviado varias advertencias al Ministerio, la última el pasado 9 de septiembre, alertando en un correo de la crítica situación focalizada en el IML, pero que repercute ya en todo el juzgado.
De no ponerse remedio esto empeorará, lo que puede provocar un grave daño ya no solo a la propia institución judicial sino también al ciudadano que acude a ella en busca de auxilio.
Una "clara inacción"
Para la representación sindical se está incurriendo en una clara “inacción” por parte del Ministerio. Al mismo le ha reiterado por escrito “la urgencia y necesidad de cubrir la vacante de director del IML de Ceuta (ofrecida en Comisión de Servicio el pasado mes de julio), así como la cobertura de la vacante de forense por IT desde el mes de mayo”, expone el sindicato en declaraciones a este periódico.

La carga de trabajo que soporta este órgano técnico que asiste a la administración de justicia va a más. La presión migratoria y el repunte de cadáveres -31 en lo que va de año- han tenido influencia en ello, pero a todo esto suma el día a día de un trabajo que es clave y que, de no funcionar como debe, puede paralizar buena parte de la actividad judicial en Ceuta.
“Esta carga de trabajo que se viene soportando por la falta de personal está afectando al existente, que viene acumulando exceso de horas trabajadas y aumento del estrés, atendiendo a las condiciones especiales y particulares de Ceuta”, le trasladó CCOO-Justicia al Ministerio.
Así está la plantilla
Un mensaje grave que, sin embargo, no ha sido atendido con la celeridad debida ya que, a fecha de hoy, la situación no es que sea igual, sino que va a peor.
Informes requeridos por letrados y jueces no se responden con la celeridad debida al no haber personal, lo que viene a ralentizar toda la maquinaria judicial.
La plantilla de médicos forenses está formada por 3 profesionales más un cuarto de refuerzo que se destinó para cubrir las cargas laborales que de por sí ya existían.
Ahora funciona bajo mínimos solo con dos. Es la consecuencia de un par de hechos concretos: el primero, que el médico forense que era director del Instituto de Medicina Legal, Borja Moreno, ha cambiado de destino; el segundo, que una de las profesionales forenses está de baja desde hace varios meses.
Solo dos médicos están operativos para asumir todo: declaraciones en juicios, cubrir las agendas de los juzgados, realizar informes solicitados, evaluaciones, el trabajo de las guardias, autopsias, levantamiento de cadáver...
“Su papel es fundamental en la investigación de muertes violentas y como auxiliar de la justicia, ofreciendo a jueces y fiscales la asistencia técnica necesaria en asuntos médico-legales”, concreta CCOO-Justicia. De hecho, en juicios celebrados en nuestra ciudad ha sido clave la exposición de estos profesionales para aportar claridad a los magistrados sobre asuntos que son objeto de enjuiciamiento.






