Mérida ha acogido los días 28 y 29 de octubre el XIX Congreso de CERMIS Autonómicos, un evento que reunió a representantes de las comunidades autónomas, entidades sociales y autoridades públicas para debatir los desafíos y avances en materia de discapacidad e inclusión social. En representación de CERMI Ceuta, asistió Azman Abdalahe, acompañado por Luis Cayo Pérez Bueno, presidente del CERMI Estatal, quien destacó la importancia de construir un espacio común de derechos más allá de las fronteras territoriales.
Políticas inclusivas enfocadas en las personas
La inauguración estuvo a cargo de Raquel del Puerto Carrasco, presidenta de la Diputación de Badajoz, quien destacó la relevancia del encuentro como “una oportunidad para establecer nuevas líneas de trabajo, compartir programas, iniciativas y construir futuro y realidades tangibles”. Subrayó, además, que las administraciones públicas deben “impulsar políticas efectivas, no solo en los territorios, sino centradas en las personas”. En su intervención, reafirmó el compromiso de las instituciones extremeñas con un modelo de desarrollo inclusivo en el que “nadie quede atrás”.
Hacia un espacio ibérico de la discapacidad
Durante su intervención, Luis Cayo Pérez Bueno, presidente del CERMI Estatal, celebró que “Mérida se haya convertido hoy en la capital de la discapacidad”. Destacó que el movimiento CERMI “no se reúne solo para compartir, sino para reforzar una agenda común con independencia de las competencias autonómicas”.
Según Pérez Bueno, España es un país descentralizado, pero “la discapacidad tiene un lenguaje común”, y más allá de las fronteras administrativas, “todas las personas con discapacidad comparten una misma causa, una misma urgencia y una misma esperanza”.
El presidente del CERMI propuso la creación de un espacio ibérico de la discapacidad, en el que “las fronteras no sean un foso, sino un puente de cooperación, como el Tajo o el Guadiana, que fluyen sin conocer límites”. Este congreso, añadió, “siembra la semilla para un futuro marco ibérico de derechos y políticas inclusivas”. También insistió en la importancia de dotar de recursos a las políticas públicas: “No bastan las declaraciones ni las palabras amables; las políticas de discapacidad deben venir acompañadas de presupuesto, evaluación y rendición de cuentas”.

Compromiso institucional y políticas con impacto real
La directora gerente del SEPAD, Estrella Martínez Lavado, fue la encargada de abrir el turno de ponencias. Destacó el compromiso de Extremadura con la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, así como la apuesta de la región por la atención temprana y la habilitación funcional como servicios públicos universales y gratuitos, únicos en España.
Subrayó que estos servicios, prestados en su mayoría por entidades sociales sin ánimo de lucro, “constituyen una herramienta preventiva y de desarrollo que garantiza la autonomía y la igualdad desde la infancia hasta la edad adulta”.
Posteriormente intervino Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, quien subrayó la necesidad de que “la agenda de la discapacidad impregne las administraciones locales”. Defendió la construcción de “una democracia inclusiva en la que nuestras voces estén en el centro del debate y la toma de decisiones”.
Martín Blanco recordó que el artículo 49 de la Constitución reconoce a las personas con discapacidad como “sujetos de todos los derechos humanos”, y añadió que “la inclusión solo cobra sentido cuando se traduce en mejoras reales en la vida de la gente”.
Un congreso para construir futuro
El XIX Congreso de CERMIS Autonómicos concluyó con un firme compromiso de cooperación interterritorial y la convicción de que la inclusión debe convertirse en un eje transversal de todas las políticas públicas. Desde Mérida, el movimiento CERMI reafirmó su voluntad de continuar construyendo una sociedad más justa, accesible y solidaria, donde cada persona con discapacidad pueda ejercer plenamente sus derechos y desarrollar su proyecto de vida con autonomía y dignidad.






