La titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta dejó este miércoles visto para sentencia el juicio contra un joven acusado de un delito contra la salud pública.
En la vista se debatió si los 20,95 gramos de hachís que portaba estaban destinados al autoconsumo, como sostiene la defensa, o si el acusado ejercía la venta minorista, tal y como considera la Fiscalía.
La droga fue localizada distribuida en nueve bolsitas independientes, un factor que, según el Ministerio Público, refuerza la hipótesis del menudeo.
El acusado aseguró que trabaja como repartidor, y que ese día venía de entregar un pedido, motivo por el que llevaba 209 euros en su riñonera. Añadió que su vida laboral es estable y que no se dedica a la venta de sustancias.
Testimonio de la Policía Local
Los agentes que intervinieron en la detención declararon que observaron al acusado junto a otro hombre en el Recinto.
Según su relato, al percatarse de la presencia policial, el acompañante salió corriendo, lo que llamó su atención. El acusado, que se encontraba sentado en una motocicleta, fue interceptado cuando regresó al lugar.
Durante el registro, los policías hallaron en su bolsillo derecho las ocho o nueve posturas de hachís y dinero fraccionado. Los agentes señalaron que el joven no mostró resistencia durante el cacheo. Uno de ellos afirmó que el comportamiento observado y la forma en que portaba la sustancia “daban indicios” de que podía estar dedicándose a la venta.
Los agentes insistieron en que el acusado no manifestó en ese momento que fuera consumidor ni que estuviera trabajando. En su opinión, tanto la distribución de la droga como el dinero encontrado apuntaban a una posible actividad de venta.

Versión del acusado
En su declaración ante la jueza, el acusado negó que estuviera acompañado y afirmó que se encontraba solo, hablando por el móvil junto a su motocicleta. Sostuvo que la droga era exclusivamente para su autoconsumo y que la llevaba fraccionada porque la había comprado hacía poco.
Aseguró además que los 209 euros que portaba procedían de su trabajo como repartidor. Argumentó que acababa de completar un servicio y que ese dinero correspondía a pagos del día.
Petición de la Fiscalía
La Fiscalía valoró el hachís intervenido en 143 euros y solicitó para el acusado una multa de 429 euros con 50 días de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago.
El Ministerio Público mantiene que la cantidad, el fraccionamiento y la conducta observada por los agentes encajan en un delito de tráfico de drogas en pequeña escala, solicitándole 1 año de prisión.






