“No vale solo con crear canteras de ‘Messis’ y ‘Cristianos’. Hay que hacerlas de ‘Severos Ochoa’ y premios Nobel”. Contundente, con esta comparativa, Marta Puyol, directora científica de la AECC, ha reclamado mejoras para los investigadores durante su visita a Ceuta.
Sin despreciar al fútbol ni a sus estrellas, la experta ha pretendido con su cita dar un toque de atención a la sociedad. Ha asegurado que es preciso dotar de una mejor posición laboral y económica a estos perfiles profesionales.
Al conocer la historia de un científico que acudió a las redes sociales para costear el estudio de una enfermedad infantil, la mandataria ha asegurado que no le sorprende. “La llegada del Covid puso el foco en esto. Se pensaba que los investigadores eran salvadores en la pandemia, pero ya se han olvidado de eso. Todos tienen las vacunas y no lo recuerdan”, ha expresado.
Puyol se ha desplazado en helicóptero hasta Ceuta para presentar el documental ‘Conectando vidas’ y para impartir una conferencia. El motivo de su escapada a la ciudad es la difusión de la labor que se efectúa en los laboratorios para combatir el cáncer.
'Conectando vidas'
“Desde la AECC se ha visto cómo se pedía que la entidad apostara por la investigación en la enfermedad para llegar al reto de alcanzar un 70% de supervivencia en 2030”, ha especificado. Sin dudarlo en demasía, el ente ha aceptado el desafío y se ha puesto manos a la obra para hacerlo posible.
“No solamente lo hemos llevado a cabo a través de ayudas. Se ha efectuado mediante la divulgación científica de lo que hacen los investigadores en este proyecto audiovisual”, ha concretado.
La narración y grabación del mismo ha sido al natural. La protagonista, Zaira, se adentra en las entrañas de las instalaciones científicas para conocer su trabajo. Sin saberlo, los profesionales, están en todo momento ante una paciente de cáncer.
La iniciativa es un ejercicio de confianza con la ciudadanía. “España es líder en ensayos clínicos y en terapias avanzadas. Es el país pionero en desarrollar un método para para modificar el sistema inmune de cada persona para reintroducirlo más tarde y que sea éste el que frene y combata las células tumorales”.
Tratamiento personalizado
A pesar de que desde la percepción pública el cáncer se contempla como una sola enfermedad, en realidad reúne 200 afecciones diferentes. Es más, se manifiesta de un modo u otro en los casos diagnosticados. Es como si tuviera un carné de identidad propio y único.
“Es preciso verlo de forma muy distinta porque, en algunos sí funcionan algunas cosas y en otros no. Lo preciso es ir hacia una medicina lo más personalizada posible y centrarse en la prevención individualizada. Es necesario para saber cómo atajar realmente el problema lo antes posible”, ha comentado.
“El estado es el que encabeza los ensayos clínicos a nivel mundial. Eso permite que los pacientes puedan acceder a la innovación cuanto antes”, ha matizado. “Es una gran ventaja, pero también está el inconveniente del trámite en la aprobación de fármacos. Por un lado, existe un acceso temprano a medicamentos, pero, por otro, cuesta mucho que entren al Sistema Nacional de Salud”, ha aseverado.
Problemas con los datos
Una de las herramientas más útiles para prevenir son los cribados de cáncer. Sin embargo, recientemente se ha puesto en evidencia que se pueden producir fallos en su ejecución. Las noticias sobre los resultados de las pruebas en Andalucía y otras comunidades han llevado el tema al debate público.
“Es algo que preocupa. El gran problema es que los investigadores no poseen datos. Son imprescindibles para hacer el seguimiento, establecer políticas y contar con indicadores que ayuden en el proceso para que esto no vuelva a ocurrir”, ha detallado.
“Llevamos años pidiendo información. Lo ponemos de nuevo encima de la mesa. Vamos a estar implicados y vigilantes en esto”, ha incidido. La respuesta de por qué no han logrado acceder a este banco de expedientes es por las diferencias competenciales en las regiones.
“Son distintas en el manejo de sistemas. Nos citamos con cada administración autonómica y con el Ministerio de Sanidad. También hemos conversado con la IRAC, la Agencia Internacional de Prevención y Diagnóstico Precoz para que nos ayude a hacer ese rastreo”, ha señalado. “Nos han confirmado su colaboración, así que vamos con esta entidad de la mano para ponernos al servicio de las consejerías y de la cartera ministerial”, ha destacado.
Precariedad laboral
Se escucha, entre rumores y algunos titulares, que los investigadores en España no lo tienen nada fácil. De hecho, es común que se acojan a instituciones como las universidades para emprender proyectos.
Puyol lo ha afirmado. “Trabajamos en ello para que no haya precariedad laboral en el entorno científico. Esta es una realidad y se requieren esfuerzos para que no se produzca”, ha resaltado.
“Mejorar tanto los salarios como la trayectoria profesional. No pueden si quiera pagar una hipoteca porque no cuentan con empleos fijos. Esto no puede pasar. Son personas que traen la medicina del futuro. No se puede permitir que no puedan acceder a algo tan ordinario.






