Encender un ordenador, enviar un correo electrónico o pedir una cita médica por internet son gestos cotidianos para buena parte de la población. Sin embargo, para muchas personas mayores, la tecnología sigue siendo un territorio desconocido que genera inseguridad y dependencia. Esta realidad afecta especialmente a las personas mayores que no han tenido contacto previo con herramientas digitales, lo que puede dificultar su día a día y aumentar su vulnerabilidad.
Con el objetivo de reducir esa brecha digital y facilitar la integración de las personas mayores en una sociedad cada vez más conectada, el Centro Social de Mayores de Ceuta, perteneciente al Imserso y gestionado por Clece Mayores, ha puesto en marcha un curso de alfabetización digital dirigido a sus personas usuarias mayores. Esta iniciativa busca que los mayores adquieran habilidades básicas que les permitan desenvolverse con mayor autonomía.
El taller, impartido por Beatriz Báez, monitora de Clece Mayores, cuenta hasta la fecha con la participación de más de 15 personas mayores, organizadas en grupos reducidos de ocho alumnos. Esta organización permite que los mayores reciban una atención personalizada, facilitando el aprendizaje y garantizando que ninguna de las personas mayores se quede atrás en el proceso formativo.
Espacio de descubrimiento
Durante las sesiones, el aula se convierte en un espacio de descubrimiento y superación personal para los mayores. Las personas participantes aprenden a manejar el teléfono móvil y el ordenador, así como a utilizar herramientas tan habituales como el correo electrónico o WhatsApp. Además, los mayores realizan gestiones prácticas del día a día, como operaciones bancarias online o la solicitud de citas médicas a través de internet, aspectos clave para su independencia.
Todo ello se desarrolla paso a paso y sin prisas, adaptándose al ritmo de aprendizaje de cada una de las personas mayores. Esta metodología resulta fundamental para que los mayores puedan adquirir confianza y seguridad en el uso de las nuevas tecnologías, evitando frustraciones y favoreciendo un aprendizaje progresivo.
“El interés es enorme. Las personas mayores quieren aprender porque quieren ser independientes y estar integradas en la sociedad”, explica Beatriz Báez. La monitora destaca la motivación de los mayores, que acuden a cada sesión con ganas de avanzar y seguir aprendiendo.
Más allá de adquirir conocimientos técnicos, este taller refuerza la autoestima y les devuelve la seguridad necesaria para desenvolverse con mayor autonomía. Para muchos mayores, el simple hecho de poder realizar gestiones por sí mismos o comunicarse sin ayuda supone un importante avance en su calidad de vida.
Evitar la exclusión
La iniciativa responde a una necesidad real: evitar que la digitalización suponga una nueva forma de exclusión para los mayores. En este sentido, el aprendizaje de estas herramientas permite a las personas mayores mantenerse conectadas con su entorno y participar activamente en la sociedad.
Para muchos de los participantes, dominar estas tecnologías significa poder comunicarse con familiares, acceder a servicios básicos sin depender de terceros o sentirse parte activa del entorno que les rodea. Este aspecto resulta especialmente relevante para los mayores, que encuentran en la tecnología una vía para mantener su independencia.
El curso contra la brecha digital forma parte del amplio programa de actividades que se desarrolla en el Centro Social de Mayores de Ceuta. Junto a esta iniciativa, los mayores pueden participar en talleres de manualidades, madera, memoria, actividad física, promoción de la salud y bailes latinos, todos ellos previstos hasta el mes de junio.
Además, desde el centro recuerdan que las personas mayores interesadas todavía pueden inscribirse directamente en sus instalaciones, lo que permite ampliar el alcance de esta formación entre los mayores de la ciudad.






