Tercera visita a Ceuta del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Tercera visita tras la crisis registrada el 30 de julio con la entrada de miles de personas a través del espigón del Tarajal desde Marruecos.
El ministro ha venido para defender la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, anunciando la puesta en marcha, pero ya de forma plena, del CATE (Centro de Atención Temporal de Extranjeros) ubicado en el Tarajal y con capacidad para 400 inmigrantes que pueden ser reseñados para avanzar en las identificaciones que son claves para posteriores devoluciones.
Marlaska ha anunciado además el inicio de las obras en frontera y espigones gracias a las ayudas solicitadas con carácter urgente a Europa.
“He visitado el CATE que ya está plenamente efectivo, con una capacidad para 400 personas y en donde se hacen labores de reseña y triaje y, para aquellos que interesen asilo, la formalización de esa petición mediante entrevista”, ha explicado a los periodistas el titular de Interior, después de acceder a la Delegación bajo abucheos de quienes esperaban su llegada.

Inversión de un millón de euros
“El CATE ya fue previsto con anterioridad a la crisis surgida el 30 de julio, ante una realidad que se venía observando en verano con el incremento de entradas a nado, sin perjuicio de que se valorara cualquier circunstancia relacionada con la notificación del Supremo”, se ha defendido Marlaska, dejando claro que hicieron su trabajo porque, de no haberse previsto esa obra antes de las avalanchas, esta hoy no estaría en activo.
“La obra, la emergencia, se firmó el 30. Semanas antes se había empezado a trabajar y hubo un diseño de necesidades y determinación del precio de la obra”, ha justificado el ministro.
Se ha invertido un millón de euros y en estos momentos ha activas 15 líneas de trabajo para hacer el triaje, con posibilidad de ampliar a 5 líneas de trabajo más, para aumentar más las labores.
A esto se añade 6 líneas más en el Tarajal y 4 operativas en la Jefatura Superior de Policía.

Funcionarios de refuerzo en la Policía y reforma de espigones
“Hemos trasladado como complemento para las labores 78 agentes de policía nacional principalmente de Extranjería y Científica”, ha enumerado el ministro. Hay 11 funcionarios de asilo y refugio y “vamos a habilitar en semanas 20 puestos adicionales a los que tenemos ya”, ha concretado.
Marlaska ha confirmado que se ha solicitado una ayuda con carácter urgente de 32 millones a Europa para labores de ampliación del espigón y más medios tecnológicos para la protección de la frontera tanto en Ceuta como en Melilla y para establecer 2 CATES permanentes en las dos ciudades hermanas para capacidad de 800 personas, que supondrán una inversión de más de 4 millones de euros.
“Vamos a proceder de inmediato a la realización de las obras porque rápido llegarán las ayudas”, ha concretado el ministro del Interior.
“Esto no es nada nuevo en las inversiones dentro de los perímetros, desde 2018 ya se había invertido en su modernización y frontera inteligente más de 37 millones y en Melilla más de 40. En el segundo plan de infraestructuras se aprobó la construcción de una comandancia de la Guardia Civil por 76 millones de euros.

Datos de filiaciones
Marlaska ha explicado la complejidad de las labores de filiación ya que “no es como cuando se hace un DNI, es mucho más complejo el proceso de triaje” en el que hay que reseñar la palma de mano, fotografías… Luego una vez es remitida la información se pasa a la entrevista.
“Se está trabajando para que la entrevista también pueda ser online y realizar muchas más simultáneamente”, ha detallado el ministro.
Una cosa es filiar y otra el triaje, en el caso de los menores necesitan un representante legal para filiarlos.
El recelo de asociaciones como AEGC con la inversión en la valla
Marlaska defiende la actuación en valla y frontera, pero curiosamente esto choca con las versiones publicadas en El Faro con denuncias de asociaciones de peso y credibilidad como la AEGC, que efectúa contadas, pero siempre acertadas denuncias y que puso de manifiesto el coladero en el que se había convertido la valla, con deficiencias, fallos en sensores e infraestructuras que no funcionaban como los fallos recurrentes en las esclusas.






