La llegada de Fernando Grande-Marlaska a la Delegación del Gobierno de Ceuta ha estado marcada este martes por los abucheos y gritos de protesta de varios ciudadanos que aguardaban su llegada en el exterior del edificio, en la plaza de los Reyes.
Minutos antes de las 17.00 horas, hora fijada para la reunión del ministro con el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, un grupo de personas se concentró en la zona para mostrar públicamente su rechazo al titular de Interior.
"Vendepatrias" y "España no se vende"
Cuando el vehículo oficial se acercaba a la sede gubernamental comenzaron a escucharse gritos e insultos dirigidos al ministro. Entre las consignas y proclamas más repetidas figuraron "vendepatrias", "nos has vendido", "sinvergüenza" y "España no se vende".
La protesta se ha tenido un ambiente de tensión verbal, aunque sin incidentes, mientras Marlaska accedía al interior del edificio para cumplir con su agenda oficial.
Malestar por la gestión de la crisis
Los abucheos reflejan el descontento de una parte de la población con la gestión que el Gobierno central está realizando de la crisis migratoria que afecta a Ceuta desde finales de julio.
No es la primera vez que la presencia del ministro en la ciudad genera reacciones de este tipo. En anteriores visitas también fue recibido entre protestas por ciudadanos que consideran insuficienta la respuesta del Ejecutivo ante una situación que ha transformado la vida cotidiana de la ciudad.
La visita tiene especial relevancia por el momento en el que se produce. Es la tercera vez que Grande-Marlaska se desplaza a Ceuta desde que se produjo la entrada masiva de inmigrantes, una crisis que ha obligado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a las distintas administraciones implicadas a mantener un amplio dispositivo en la ciudad.
La imagen de Marlaska entrando en la Delegación del Gobierno entre silbidos, gritos, reproches e insultos volvió a evidenciar el clima de malestar que persiste en parte de la sociedad ceutí y que encuentra en las visitas de representantes del Gobierno una oportunidad para hacerse visible.






