Cientos de inmigrantes vuelven a colapsar el acceso a Loma Colmenar, en Ceuta, para acceder al recurso montado en el embolsamiento.
Hay continuas peleas entre ellos ya que algunos quieren colarse en la fila organizada desde esta noche.
La Policía Nacional, con la UIP, mantiene el control frente al embolsamiento para evitar incidentes de calado ya que cada vez que alguien intenta colarse entre el grupo se suceden problemas.
Toda la acera está ocupada, pero no solo la de acceso a la explanada sino también la que se sitúa frente a ella.
Tensión y colapso en el acceso
Aquí han pasado toda la noche cientos de jóvenes para intentar acceder a este recurso donde todavía se habilitan más carpas nuevas.
La presencia de Policía es lo que evita problemas graves, ya que se está ante una auténtica olla a presión.
Entre las personas que esperan entrar hay de todas las nacionalidades, lo que genera aún más enfrentamientos entre ellos.
La imagen es no solo tercermundista sino que se aprecia que en cualquier momento la chispa puede saltar.

Vecinos afectados por la situación
Los vecinos de la barriada están cansados, no pueden siquiera ni dormir. Toda la noche soportan ruidos, peleas… y hay miedo a salir de sus casas.
Toda la entrada al embolsamiento está bloqueada, de un lado a otro de la carretera que incluso queda invadidas por momentos.
Esta es la situación que se vive en uno de los puntos más tensionados de toda Ceuta junto con el Trampolín.
Hasta el momento, el Gobierno ha habilitado varias plazas de atención humanitaria en Ceuta en diferentes dispositivos temporales.
Más de 3.300 plazas habilitadas para los inmigrantes
A día de hoy, se encuentran habilitadas más de 3.300 plazas de atención temporal.
En concreto, las plazas habilitadas actualmente en los recursos temporales son 1.200 en Loma Colmenar, 1.300 en Loma Margarita, más de 500 plazas adicionales en el CETI y 320 en La Hípica.
A la Policía Nacional que controla en este punto se suman, ya desde la loma, los militares.
Cientos esperan la cola

El cansancio hace mella entre quienes esperan en cola, más aún cuando se repiten los intentos por ocupar sitios sin espera.
Las normas no se cumplen en este mundo distinto que se ha formado frente a la explanada.
Entre quienes esperan sentados están los que duermen a su lado.
Hay mantas, colchones, sacos de dormir…

Siguen las obras para habilitar carpas
Dentro de la explanada siguen las obras para habilitar más carpas en donde puedan entrar estas personas.
Seguirán fuera hasta que existan plazas. Y el problema es que no se mueven porque quien se va pierde su espacio aguantado durante horas.
Otros compatriotas les acercan agua o les cargan sus móviles, marcharse no es la mejor opción.
Dentro de la explanada siguen con filiaciones y toma de datos a quienes se encuentran dentro.
La carretera es un peligro porque los inmigrantes cruzan de lado a lado sin mirar siquiera si pasan vehículos.
Y en mitad de todo este caos, hay personas que se dedican a vender zumos y agua a quienes esperan en cola.
Los autobuses no pueden pasar y se roza un posible accidente a cada momento.
Así tienen que trabajar los servicios de limpieza
Los servicios de limpieza han acudido al embolsamiento para retirar la basura que hay en el lugar.
Tienen que trabajar con gente durmiendo en el suelo en colchones y rodeados de basura de todo tipo.
Los militares apoyan en las esquinas con vigilancia permanentemente mientras se llevan a cabo estas tareas de retirada básicamente de cartones y basura.
En estas condiciones se ve obligado a trabajar los miembros de Servilimpce.
En este mundo caótico y paralelo en el que todo vale incluso hay quien se acerca a vender el pan.






