El pasado viernes día 18 de octubre, nuestra Administración de Justicia en Ceuta, se despidió de lo que hasta ese día hemos conocido como Juzgados y el lunes nos encontramos con un nuevo entramado, llamado Oficina Judicial. Sabemos que esto no ha hecho nada más que empezar, y que lógicamente en cualquier cambio, hasta en una pequeña mudanza de una vivienda, nos encontramos con pequeños inconvenientes que hay que ir resolviendo conforme nos llegan.
Hasta aquí, creo que estamos todos de acuerdo, pero cual ha sido mi sorpresa esta mañana, cuando he leído la prensa escrita de la ciudad, y en ella, la Sra. Vilar Mendieta, no se con que criterio aun, ha manifestado que ha día de hoy (24-10-21013), “no ha existido caos y la entrada de la NOJ ha ido con toda normalidad.” Es normal que diga esto, y que desde su flamante despacho no vea la realidad de lo que esta pasando, y que quizás todo la información le llegue se a través de sus subordinados y otros “allegados”.
Pero la realidad de lo que hasta hoy, un día después de su entrada en funcionamiento, esta ocurriendo, es que reina en todo el Palacio de Justicia un ambiente extraño, crispado, de enfado, ya que no solo hablamos de las instalaciones, sino también de organización laboral.
A modo de ejemplo, un botón, y es por ello, por lo que para una mejor comprensión de la realidad, os detallaré alguno de los muchos hechos que están sucediendo.
Hay compañeros que han sido destinados a unos servicios comunes que ni siquiera saben lo que tienen que hacer en sus puestos de trabajo, incluso ni siquiera tienen una mesa y silla donde poder trabajar. ¿Dónde están esos famosos cursos impartidos a los funcionarios de los que la Sra. Vilar se ha jactado de relatar durante todo este tiempo, y que realmente no guardaban relación con sus puestos de trabajo?
En la oficina de registro y reparto, que pertenece al Servicio Común General, reina un desconcierto total, el sistema informático deja mucho que desear, olvidándose incluso de añadir algunos servicios donde se han de repartir procedimientos, como el de ejecuciones, en muchos casos no saben como registrarse las cosas, ni donde han de enviarlas, expedientes que deambulan de un sitio a otro sin sentido.
En una de las UPAD’s existen funcionarios que no le funcionan los ordenadores desde hace mas de cuatro días, y no pueden tramitar los expedientes desde el pasado día 18 de octubre, expedientes que en muchas ocasiones son urgentísimos, ya que se tratan de causas que los imputados tienen privada su libertad, no pudiendo atender ni siquiera a los ciudadanos por no poder acceder a la aplicación.
Existe un servicio, denominado Servicio de Apoyo, al que dentro del gremio de los funcionarios denominamos “bomberos”, y es porque, entre otras cosas están para apagar cualquier “incendio” que pueda originarse en un servicio concreto, es decir, ser asignados a órganos que tengan un atasco considerable o que se vean desbordados de trabajo. Con la sorpresa que dichos funcionarios de apoyo, ya han sido asignados previamente a la entrada de la NOJ, ¿Cómo puede suceder esto?, que es lo que ocurre, ¿Qué la administración ya sabe que los servicios a los que han sido asignados ya están desbordados con anterioridad a su entrada?, deberían de dar una explicación sobre esto.
Como puede ser, que esta señora (Sra. Vilar), diga que a las 14.00 horas pueda esta satisfecha de cómo ha ido sucediendo la implantación, cuando hay oficinas en las no se puede trabajar por no tener acceso a las aplicaciones, y no solo hablo de las oficinas de las UPAD’s, sino también en despachos de Secretarios.
Oficinas, que a día de hoy, y ya en funcionamiento la NOJ, se puede comprobar como tienen goteras, instalaciones eléctricas con el cableado sobre el suelo, entre las mesas, saturación de funcionarios, es decir, mas de lo mismo. Y en relación con este punto, y como quizás las palabras pueden o no creerse, depende de quien las lea, es por lo que se exponen unas reseñas fotográficas realizadas a día de hoy.
Siguiendo con la aplicación informática, no queremos dejar pasar tampoco, que en la sección de archivo, no existe un programa específico para ello, ni existe una base de datos, sino que los propios funcionarios son los que van a tener que ingeniárselas para poder llevar a cabo las reseñas de las piezas y expedientes que les lleguen.
Otra de las oficinas que, según he podido observar, que ha vuelto a sus orígenes ha sido el Registro Civil, este servicio ha sido trasladado a la Comandancia de Obras, -por cierto sin aviso previo a la ciudadanía-, aunque tampoco es de extrañar, y nos referimos a sus origines, porque las dependencias donde han sido trasladados se parecen mas a las dependencias que tenían allá por los años 70 en la c/ Agustina de Aragón, que las que en realidad necesitan para dar una atención de calidad al ciudadano.
Creo que con la breve exposición de hechos que acabo de realizar, queda lo suficientemente claro, que la Sra. Secretaria de Gobierno falta a la verdad, de lo que realmente esta sucediendo con la entrada en funcionamiento de la NOJ, y sin mencionar el grado de crispación que tienen muchos funcionarios con respecto a la forma en que se ha llevado a cabo.
Como anécdota, esta misma mañana recibo llamada de un muy buen compañero y gran profesional, que por circunstancias de la vida se tuvo que marchar a León, si a León, uno de los lugares donde actualmente esta implantada la NOJ al completo, es decir, con todos sus Servicios. Y la llamada fue realmente graciosa, ya que nos llamaba para preocuparse de cómo se había llevado a cabo la implantación y como la estábamos sufriendo, porque en realidad el ya lo había pasado fechas antes, y durante unos minutos que estuvimos hablando de ella –NOJ-, nada bueno por cierto, y al despedirnos, lo hizo con palabras mas parecidas a cuando te dan el pésame, que de aliento.
Con todo ello quiero decir, que como puede ser que durante muchísimo tiempo haya estado vendiéndose que estaba todo controlado, que estaba todo protocolizado, que había ido todo muy bien en las ciudades en las que se había implantado, cuando realmente es todo una gran mentira, aunque como se suele decir, “el tiempo pone a cada uno en su sitio”, y si verdaderamente esta Oficina Judicial funciona, no habrá mas remedio que aplaudir, pero no debemos olvidar que si sale a delante será por el trabajo de los de siempre, de los funcionarios, del verdadero motor, pero si sale mal, ¿habrá alguien que diga YO SOY LA RESPONSABLE?.





