De inmediato se dio la alerta para la coordinación del dispositivo al objeto de garantizar el decomiso de la droga, así como intentar la detención de la única persona que, a través de las cámaras del helicóptero, estaba implicada en el operativo.
En ese momento se estableció un operativo conjunto entre Vigilancia Aduanera y la central COS de la Guardia Civil. Mientras que los agentes del Marítimo de Ceuta se hacían con la carga de la droga, que alcanzó un pesaje de 588 kilos, los compañeros de la unidad de Algeciras abortaban la escapada del piloto de la semirrígida implicado en esta operación.
El llamado G.J.P., de 46 años y natural de La Línea de la Concepción, escapó hacia la costa, cursándose aviso hacia la base de Algeciras y consiguiéndose de esta manera que el Servicio Marítimo lo interceptara y procediera a su bloqueo.
La coordinación de ambas unidades del Instituto Armado sirvió para el cierre correcto de la operación, ya que por un lado se hacían con el presunto implicado en un delito contra la salud pública y, por otro, se procedía a la intervención de la droga convertida en la prueba necesaria para fundamentar estos hechos.
La droga ha sido valorada en 922.000 euros procediéndose a su decomiso y traslado al bunker del puerto que sirve de almacén de la droga.
Por otro lado, agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Sección Fiscal y al Servicio Cinológico del Puerto de Algeciras intervinieron 100 kilos de hachís procedentes de los desembarcos de vehículos y personas que llegan desde Ceuta.
Se interceptaron ocho vehículos que llevaban hachís en dobles fondos, o en el interior de garrafas de aceite para el motor, dentro de un saco de harina o en los largueros de una mesa, deteniéndose a doce personas por la comisión de éstos ilícitos. Dos personas resultaron además detenidas al llevar droga en el interior del organismo y en forma de plantilla en los zapatos.
La base para el narcotráfico
Isla Perejil lleva años sirviendo de trampolín para la introducción de droga procedente de Marruecos hacia Europa. En esta roca la Benemérita ha llegado a intervenir cientos de kilos de hachís en operaciones más o menos arriesgadas (ha habido guardias y gomeros heridos en persecuciones) que han dejado otros tantos detenidos. Con un status quo particular tras la confrontación entre España y Marruecos por su control, su protagonismo mediático pasa por hechos como el narrado o por las amenazas que, de forma aleatoria, hacen los promarroquíes.





