No es la primera vez que hago referencia a la necesidad de instalar radares en los tramos de carretera de Benzú y Hacho. Circular por estas vías se ha convertido en una aventura, porque algunos ciudadanos desaprensivos e imprudentes las utilizan como una autopista sin importarles la vida de las muchas personas y vehículos que transitan tranquilamente por el lugar. No hay que hacer ningún estudio, ni esperar a que ocurra una desgracia para comprobar lo que digo, pero, al parecer, la colocación de radares es muy costosa o la vida de los ceutíes no importa.
Sin ir más lejos, el pasado 1 de mayo, varias personas tuvimos que soportar el paso de vehículos a una velocidad excesiva que ponía en peligro la vida de todos los que transitábamos por el lugar. Nos preguntábamos ¿dónde están los radares para evitar estas cosas? No los hay, pero alguien por responsabilidad debería poner los mecanismos para acabar con estas carreras de niñatos y no tan niñatos. No se trata de una situación puntual, es el “pan de cada día” en estos tramos de carretera.
La Dirección General de Tráfico tiene como norma instalar nuevos radares en las carreteras en las que se han detectado exceso de accidentes o que se tiene conocimiento de comportamientos reincidentes por exceso de velocidad. Una situación que cualquier ciudadano de Ceuta puede de dar fe, porque en la N354, Benzú y Hacho el exceso de velocidad es algo habitual, sobre todo, los días festivos.
Por esta razón y atendiendo a las recomendaciones de la propia Dirección General de Tráfico, no estaría de más, como bien dice la DGT, colocar radares como medida disuasoria para que los conductores respeten los límites de velocidad y reducir los accidentes de tráfico debido al exceso de velocidad y, personalmente añadiría, garantizar que los ceutíes podamos pasear sin miedo a estos desaprensivos.
Esta reclamación ciudadana no es un capricho de los muchos ceutíes que pasean o circulan por estos lugares, porque solo con recordar que, en 2024, fallecieron 1.154 personas en accidentes de tráfico y que uno de los factores principales fue el exceso de velocidad y, precisamente, en las carreteras convencionales se concentra la mayor parte de las víctimas, tres de cada cuatro víctimas mortales, no estaría mal que atendiendo a estas razone, se implementarán los mecanismos para evitar accidentes en estas vías.
Sin lugar a dudas, los ciclistas, conductores y los muchos ceutíes que paseamos lo agradecerían, porque no es nada tranquilizador ver “carreritas de coches y motos” que pueden ser letales para todos, pero especialmente para los ciudadanos que eligen pasear tranquilamente por nuestras vías y calles.







Que tiempos aquellos en los que venía la Guardia Civil de Tráfico y se hinchaba a poner multas con el radar y por no llevar la documentación en regla. Aquellos ni habían la vista gorda, ni miraban para otro lado venían a cumplir con su trabajo... Y de manera excelente.