No ha podido ser identificado. El cementerio de Sidi Embarek ha acogido este jueves en Ceuta el entierro de un joven cuyo cuerpo fue recuperado por los GEAS el pasado 17 de julio.
Las distintas gestiones para saber quién era han resultado infructuosas, por lo que ya se ha tenido que proceder a su entierro en la zona nueva habilitada en este recinto.
La Funeraria Al Qadr se ha encargado de su traslado hasta el lugar. Allí se le ha rezado y enterrado en la tumba número 5185, en la parte más alta del cementerio.
Traje de neopreno y camiseta del número 40 del Bayern

Fue hace casi un mes cuando los agentes de los GEAS de la Guardia Civil recuperaban en la zona de Sarchal su cuerpo sin vida.
Vestía traje de neopreno de color negro y azul y llevaba varios días fallecido, dato que ha incidido directamente en la imposibilidad de saber quién era.
Hay un dato de interés, dentro de ese traje de neopreno vestía una camiseta con el número 40 del equipo de fútbol Bayern de Múnich.
Trabajadores del cementerio, personal de la funeraria y obreros del lugar se han unido en un rezo para despedir a quien no conocían, pero terminó falleciendo en las aguas de Ceuta en mitad de una travesía clandestina.
El final de una travesía trágica

La tumba 5185 es el final para un joven que, como tantos otros, buscó el pase a Ceuta a nado.
Aunque se entierra sin saber su identidad, el Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial de la Guardia Civil sigue sus protocolos para tomar muestras de ADN.
Con el tiempo se podrá saber quién era. Hay denuncias registradas por desapariciones en el mar que cuadran con el tiempo que llevaba fallecido este joven, algo más de una semana.
Es necesario ahora esperar los resultados para confirmar de quién se trata, lo que, de conseguirse, supone un alivio para familias que siguen atrapadas en la incertidumbre de no saber dónde están sus seres queridos.
El trabajo del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil
El papel que desempeña el Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial de la Guardia Civil es muy importante no ya en cuanto a labor puramente investigadora, sino en el ámbito de lo sentimental, de la empatía que se tiene con familias que sufren por estas tragedias enquistadas en plena frontera sur.
El protocolo pasa por tomar muestras de ADN a todos los cuerpos recuperados en el mar, recoger todos los datos posibles de su vestimenta más los obtenidos a través de la autopsia, y cotejarlos con los resultados plasmados en los informes médicos.
Identidades conseguidas con el tiempo, la importancia de denunciar

Muchas veces, tiempo después de los entierros, se logra saber de quién se trataba, lo que permite que a ese registro con un número de tumba se le pueda añadir un nombre y apellidos.
En lo que llevamos de año 2025, la Guardia Civil ha recuperado hasta 18 cuerpos sin vida en el mar, todos relacionados con la inmigración procedente de Marruecos.
Esta misma semana se localizaba el último en aguas de Calamocarro. Los buzos de los GEAS tuvieron que sumergirse para sacarlo, ya que había quedado enganchado en unas rocas.
Llevaba mucho tiempo fallecido y se sospecha que pudiera tratarse de un subsahariano. Su identificación es imposible.
En otros casos, con el tiempo y la siempre obligada presentación de denuncia por desaparición, se logra cerrar un círculo de tragedias que forma parte ya de la historia de una ciudad como Ceuta vinculada directamente con la inmigración que sigue la ruta del sur.






TANTA RELIGION TANTAS APARIENCIAS Y NO REMEDIAN EL FUTURO DE SUS JOVENES TENIENDO RECURSOS ECONOMICOS DE SOBRA.