La Policía Nacional ha intervenido en Málaga 1.579 kilogramos de hachís procedente de Marruecos camuflados en un camión que simulaba transportar naranjas, en una operación que se ha saldado con la detención del conductor y el copiloto del vehículo. Ambos han ingresado en prisión por orden judicial. La droga estaba distribuida en esferas envueltas en plástico de color naranja, diseñadas para simular la fruta y dificultar su detección.
Una vigilancia sospechosa en la autovía
El operativo se desarrolló en la autovía del Mediterráneo, a la altura de Vélez-Málaga. Durante el seguimiento, los agentes observaron un turismo ocupado por dos personas que circulaba detrás del camión con matrícula extranjera. La actitud nerviosa y vigilante de los ocupantes del vehículo levantó sospechas inmediatas entre los policías, quienes solicitaron refuerzos para controlar la situación.
Según informó la Policía en un comunicado, el coche estaba realizando labores de contravigilancia o seguridad del transporte de drogas. Cuando los agentes intentaron dar el alto al turismo, este ejecutó una maniobra evasiva que le permitió huir. Por su parte, el camión fue interceptado en una salida de la autovía, lo que permitió descubrir la gran cantidad de hachís que transportaba.
La droga escondida entre la carga
La inspección del camión reveló que la mercancía consistía principalmente en esferas de plástico naranja, camufladas para pasar desapercibidas. En su interior se encontraban los 1.579 kilos de hachís, que fueron retirados y puestos a disposición de las autoridades judiciales.
La investigación continúa abierta, con el objetivo de localizar a los ocupantes del turismo que acompañaba al camión y determinar su grado de implicación en la operación de tráfico de drogas. La Policía mantiene la búsqueda para esclarecer la red de transporte y asegurar que todos los responsables sean identificados y detenidos.






