Los agentes de la Seguridad Nacional y de la Aduana que operan en el puerto de Tánger Med (norte de Marruecos) frustraron, en las primeras horas de este domingo, un intento de tráfico de 4,374 toneladas de hachís a bordo de un camión de transporte internacional de mercancías que transportaba naranjas.
Las operaciones conjuntas de control llevadas a cabo por los servicios de Seguridad Nacional y de la Aduana permitieron la incautación de esta importante alijo de droga, cuidadosamente disimulada en un cargamento de frutas transportado por un remolque tirado por un camión matriculado en Marruecos, con destino a un puerto europeo, según informó una fuente de seguridad.
El conductor del camión, un marroquí de 51 años, fue sometido a una investigación judicial ordenada por la fiscalía competente, con el fin de esclarecer las circunstancias de este caso e identificar las ramificaciones de esta actividad delictiva a nivel nacional e internacional, precisó la misma fuente.
Esta operación se enmarca en los esfuerzos sostenidos desplegados por los servicios de seguridad en los puntos de paso fronterizos para combatir las redes de tráfico internacional de drogas y sustancias psicotrópicas, concluyó la fuente.
Hachís camuflado entre naranjas y fruta
El hachís procedente de Marruecos llega a España por diversas vías, siendo las más comunes el uso de embarcaciones rápidas, dobles fondos en vehículos y correos humanos, las denominadas 'mulas'. No obstante, una de las formas más recurrentes y sofisticadas es el intento de introducir la droga oculta en camiones.
Los narcotraficantes emplean compartimentos secretos en los semirremolques, camuflan fardos entre mercancía legal (como en este caso, entre naranjas o fruta) o bien sobornan para facilitar el paso. Este método permite mover grandes cantidades de droga en un solo viaje, aunque está expuesto a controles aduaneros cada vez más tecnológicos, incluyendo escáneres, perros detectores y registros manuales exhaustivos en los puntos de acceso a España.






