El Foro Ceuta Siglo XXI ha dado inicio a sus jornadas con el título ‘Ceuta, ¿qué futuro queremos?’, un evento que busca analizar la situación actual de la ciudad y trazar una hoja de ruta de cara a los próximos años. Bajo diferentes enfoques, se han abordado las amenazas, retos y oportunidades a los que se enfrenta Ceuta, apostando por un diálogo plural y técnico.
La apertura del acto corrió a cargo de Jeús Bollit, quien recalcó la importancia de la sociedad civil en la construcción del futuro de la ciudad. “Parte del futuro de Ceuta está en nuestras manos”, señaló, haciendo un llamado a que tanto los partidos políticos como los ciudadanos participen activamente en el cambio que la ciudad necesita.

Las jornadas comenzaron con la conferencia de Sony Vashdev Lalawani y Emilio Lamorena Guil, titulada Presente y futuro económico de Ceuta. Ambos ponentes ofrecieron una visión profunda sobre los desafíos estructurales de la ciudad y plantearon diversas propuestas de desarrollo.
Adaptabilidad, resiliencia y nuevos horizontes
Sony Vashdev recalcó la importancia de conocer de dónde venimos y hacia dónde vamos. Subrayó que es fundamental tener adaptabilidad al cambio y una conciencia colectiva para impulsar el desarrollo ceutí. “Tenemos que mover conciencia para el futuro de Ceuta”, afirmó.
Durante su intervención, hizo hincapié en la resiliencia de los ceutíes ante las circunstancias adversas, destacando cómo la ciudad ha evolucionado desde ser conocida por su bazar hasta consolidarse como una urbe con potencial económico. “Ceuta ha salido adelante gracias al empuje de su gente”, indicó.

Uno de los puntos más críticos fue el cierre de la frontera en 2018, lo que supuso un duro golpe al comercio local. “Nos dijeron que era necesario eliminar ese comercio atípico, pero el impacto fue brutal”, señaló, aludiendo a la alta facturación de cadenas como Lidl en Ceuta antes del cierre. También reclamó la entrada en la Unión Aduanera, demanda constante de los empresarios ceutíes, que aún no ha sido atendida por los responsables políticos.
Críticas al inmovilismo y propuestas para reactivar la economía
“Renovarse o morir”, fue una de las frases más repetidas durante la conferencia. Lalawani denunció que, tras más de 40 años, no se ha actualizado el marco aduanero de la ciudad. A su juicio, esto refleja el desinterés de las administraciones públicas por escuchar las necesidades reales de los empresarios locales.
En materia de vivienda, mencionó que la escasez de terreno sigue siendo una dificultad persistente, aunque valoró positivamente el impulso a la construcción promovido por el Ministerio de Defensa en terrenos disponibles.
A nivel económico, se expusieron datos estadísticos actualizados a junio de 2025: 83.664 habitantes, un desempleo del 34% en mujeres y del 19,78% en hombres, con una alarmante tasa de paro juvenil del 61,80%, la más alta de España. Además, el PIB per cápita se sitúa en 22.751 euros, muy por debajo de la media nacional (30.968 euros).
Economía pública y capital riesgo: una alternativa posible
Emilio Lamorena centró su análisis en el peso del sector público en la economía ceutí, donde los servicios suponen el 85% de la facturación. Destacó que el 79% de la facturación total proviene del 3% de las empresas, en su mayoría del sector del juego online, mientras que el 72% de las pymes apenas representa el 4% de la facturación.

Lamorena propuso incorporar sociedades de capital riesgo, como ya ocurre en otras regiones del país. Estas entidades, registradas en el Banco de España, pueden actuar como dinamizadoras del tejido empresarial, participando en el capital de empresas locales con potencial de crecimiento.
Este modelo permitiría analizar proyectos, invertir en ellos y luego recuperar la inversión con beneficios, además de ofrecer asesoramiento y apertura de mercado. “Es una fórmula que ha funcionado en otras comunidades y que Ceuta no puede ignorar”, señaló Lamorena.
Turismo sostenible, infraestructuras y energía verde
Otro de los enfoques destacados fue el impulso al turismo sostenible. Lalawani mencionó los fondos marinos, el patrimonio militar y la posibilidad de potenciar el astroturismo como elementos diferenciadores. Asimismo, propuso proyectos como el barco hotel, una solución innovadora ante la limitada capacidad hotelera en eventos como la Cuna de la Legión.
La mejora de las infraestructuras turísticas también fue discutida. Se planteó una mejor utilización del Parque Marítimo del Mediterráneo, cerrado en invierno, que podría convertirse en SPA o pista de patinaje, fomentando así el turismo de temporada baja.
Finalmente, se propuso una innovadora idea: la captación de energía hidrocinética a través de las corrientes marinas del Estrecho. Esta energía renovable, predecible y constante podría abastecer a Ceuta y a una población adicional de 40.000 habitantes. Una apuesta por la autosuficiencia energética y el compromiso con el medio ambiente.
Conclusión: Ceuta en la encrucijada
Las jornadas del Foro Ceuta Siglo XXI han dejado claro que la ciudad enfrenta retos estructurales importantes, pero también cuenta con recursos y propuestas innovadoras para afrontarlos. La participación ciudadana, el apoyo institucional y una visión a largo plazo serán claves para trazar el futuro de una Ceuta más próspera, sostenible y conectada.







Hola. No hagáis nada, que todo se lo van a quedar los moros pronto.
Estamos mas “perdios” que el barco del Arroz!
Que futuro tiene Ceuta,a quien queréis engañar?