El olor a crema de huevo y nata caseras se percibe nada más entrar al obrador. Los brazos metálicos baten con las varillas el contenido con su vaivén automatizado. Los reposteros de Ceuta, a toda prisa y sin mencionar palabra, van frenéticos de un lado a otro para darle forma a la masa.
Es la imagen que proyectan el corazón de todas las pastelerías de la ciudad en estos días. El alto ritmo de trabajo responde a una demanda popular que se produce todos los años: la compra de roscones de Reyes.
El dulce tradicional ronda de mano en mano a toda mecha en los establecimientos. Este lunes, una de las jornadas más intensas en su elaboración, la cola en la tienda ‘La Cibeles, se extiende desde la calle hasta el interior. Los hornos están a toda máquina para fraguar y cocer los roscones que se reparten por Ceuta en masa en esta semana.

Variada oferta
Los escaparates lucen la variada oferta del negocio. Desde los que están rellenos de pistacho hasta los de cabello de ángel, todos están a disposición de la clientela. Personas de todas las edades se personan en el obrador de la barriada de Hadú para tener un bocado lleno de ilusión en la mañana de Reyes.
“Este es el momento en el que más gente viene con motivo de la fiesta. Este martes también suelen llegar a por los roscones tempranito. Normalmente están a eso de las ocho de la mañana para más tarde desayunar con la familia, abrir los regalos y demás”, explica Mohamed Abdeselam, uno de los gerentes de la empresa.
El joven explica cómo viven estos días en las instalaciones y cifra el número de ventas habituales al mismo tiempo que, de fondo, los empleados dan forma a la masa cruda que ha de fermentarse antes de llegar al calor del horno.
“Se despachan alrededor de 2.000, aunque ya pierdo la cuenta”, admite. Aunque la costumbre de comer este postre en estas fechas no ha cambiado, los precios sí que sufren una diferencia respecto a otros años. “Han subido los costes. El aceite y la harina están más caros. Hay tres tamaños. Grande, pequeño y mediano. Salen a 15, 20 y 25 euros”, especifica.
Sabores
Otro de los aspectos que se ha transformado es el sabor de los roscones de Reyes. La difusión en redes sociales de ciertas innovaciones y la necesidad de un cambio de aires impulsan la inclusión de ingredientes menos típicos.
El pistacho, el chocolate o las galletas Lotus se agregan a la lista de los clásicos. Sin embargo, los tradicionales siempre están en la carta y son de los más demandados. Los nuevos suelen ser escogidos con frecuencia entre los ceutíes más jóvenes. “No puedo olvidar mencionar a los que son de nata, crema y chocolate sin azúcar. También están aquí en ‘Las Cibeles’”, manifiesta.
Antes de que el roscón de Reyes tenga forma, sabor y hasta ese color marrón característico, debe haber una materia prima con la que definirlo. Abdeselam considera que es la clave para elaborar un buen manjar.
Materia prima
“La masa en sí es un brioche especial. Se deja muy blanda para que cuando el que lo compra se lo coma, se le derrita en la boca. Es dulce, pero lo mínimo. Lleva agua de azahar y naranja”, comenta. “Los productos deben ser muy buenos”, añade.
De hecho, recomienda que, si alguien se decanta por hacerlo en casa, debe cerciorarse de que los artículos utilizados para hacerlo deben ser de calidad. “La ralladura de limón tampoco puede faltar. La fermentación y el horneado también es importante”, revela.
El gerente reconoce que, todo lo que sabe, no ha venido a su mente por arte de magia. Sabe cómo hacer el dulce como la palma de su mano gracias a su padre, a quien le dedica unas palabras.
“Gracias a él todo esto es posible. Es mi ídolo desde pequeño. He aprendido de él. Cuando era niño y me preguntaban qué quería ser, siempre les respondía que pastelero como él. Tengo un futuro el día de mañana por él”, concluye.
Fruta escarchada, nata, crema de huevo, pistacho o chocolate coronan este dulce digno de Reyes para recibir por la mañana a las familias que esperan con ilusión sus regalos de sus majestades de Oriente.






Gracias a los dueños de la Pastelería Cibeles y a sus empleados tan agradables, por hacernos tan felices con vuestros dulces en las fiestas y en el día a día!