Los niños de Ceuta han tenido una cita con los tres Reyes Magos. Este mediodía, a las puertas del Palacio Autonómico, se los ha visto a la espera de sus majestades. Un grupo, acompañado de familiares, ha aguardado con paciencia su llegada.
Sonrientes y con cierto nerviosismo, han posado para hacerse fotos antes del tan anhelado momento. Los minutos previos han estado marcado por juegos. Juntos han corrido por la zona para pasar un rato ameno.
"¡Voy a pillarte, Miguel!", ha mencionado uno de ellos. Distraídos y entre risas, algunos se han alejado de la entrada. Los padres, al escuchar el crujido de las bisagras de forja, los han avisado para que estén todos cerca ante la apertura de las puertas.
De todas las edades
Desde bebés hasta niños de unos cuatro años, los ceutíes más pequeños han dado la bienvenida a uno de los días más felices de sus primeras Navidades.
No han traído entre sus manos incienso, mirra u oro, pero sí han andado hasta el ayuntamiento cargados de mucha ilusión. Ayudados por sus pajes, Melchor, Gaspar y Baltasar han saludado al presidente Juan Vivas antes de pisar la alfombra roja del Palacio Autonómico.
Los tres Reyes Magos han traído sus obsequios en una caja forrada de telas. Los más pequeños han aprovechado la ocasión para hacerse algunas fotos antes de que se aproximen al máximo responsable del Gobierno local.
Un día de ilusión
Ya adentrados en las instalaciones, los niños han recorrido las escaleras para encontrarse en el salón con los tres Reyes Magos. Arropados por sus capas reales, han avanzado hasta los tronos.
El ayuntamiento ha estado preparado hasta el último detalle para recibir a sus majestades. Atentos y en silencio, han aguardado el paso de los niños hasta el trono. Alegres, aunque con cierta timidez, han presentado sus cartas.
No han querido desaprovechar está última oportunidad para dar a conocer sus deseos de Navidad. Algunos padres, con sus hijos más pequeños en brazos, les han explicado quién es cada uno.
Deseos
Arropados por sus seres queridos han vivido esa ilusión de las primeras veces. Poco a poco, se han subido al regazo de sus reyes favoritos para decirles, muy de cerca, cuáles son sus deseos en este inicio de año.
Después de cada conversación, se han ido con una promesa y con caramelos en las manos. Después de hablar a solas, han ido hasta sus padres, quienes les han preguntado cómo ha ido.
Este lunes ha sido su primera cita con Baltasar, Melchor y Gaspar. Les espera otra más en las calles a la tarde. Atentos y con los deberes ya hechos, se han preparado para irse a casa de nuevo. Tienen que reponer pilas antes de hacer su caminata junto a las seis carrozas de la cabalgata.
Una visita esperada
Esta tarde el trayecto programado, que se desarrollará en diferentes puntos de la ciudad, guiará a los tres Reyes Magos hasta la noche en la que, sin hacer apenas ruidos, entrarán a las viviendas de los más pequeños para entregar juguetes y otros regalos a estrenar este miércoles.
La lista de peticiones ha cambiado en las últimas décadas. Las tendencias y las novedades han sido las que han dictado los obsequios más demandados este cinco de enero. Sin embargo, existe un aspecto que nunca varía de año en año: la ilusión de creer en la magia.
La jornada marcada por la celebración anuncia el término de unas festividades repletas de actividades en la calle y en el hogar. Un broche de oro final en el que, sus majestades, han querido visitar la ciudad para que los niños tengan bajo el árbol su regalo. Guiados por la estela que dibuja en el cielo estrella de Oriente, se cuelan de madrugada en los salones para aliviar su carga de coloridos paquetes.





