46 muertos en 2025. Detrás de esas estadísticas hubo personas que tuvieron que ser enterradas a toda prisa por falta de espacio para conservar los cuerpos mediante su congelación. Se dieron casos de entierros de inmigrantes en Ceuta solo 24 horas antes de que apareciera un familiar para iniciar los trámites de repatriación.
En anterior sesión plenaria, en concreto, en febrero de 2025, se acordó instar al Ministerio competente a iniciar los trámites para conseguir estas infraestructuras. Nada se ha hecho.
Casi un año después de ese incumplimiento, MDyC interpelará por los motivos por los que todavía no se cuenta con esa cámara de congelación y con suficientes de refrigeración para conservar los cuerpos sin vida de inmigrantes durante un periodo más largo que en la actualidad.
Es una deuda no cumplida, la demostración de que cualquier expresión de dolor por la muerte de inmigrantes carece de sentido si no se hace nada al respecto para, al menos, favorecer el cumplimiento del ciclo del duelo por parte de sus familias logrando, por ejemplo, repatriaciones a sus países de origen.
Un drama humanitario
Desde el MDyC manifiestan que los datos de muertes de inmigrantes son desoladores. Personas cuyas vidas, “en un intento desesperado por alcanzar un futuro, han quedado truncadas en nuestras aguas; vidas de las cuales en muchas ocasiones se desconoce incluso su identidad”.
“Sin familias que puedan despedirlas, sin posibilidad de repatriación, en definitiva, un drama humanitario que se agudiza cuando a estos cadáveres de inmigrantes ni siquiera se les puede dar una despedida digna” en sus lugares de origen, sentencia el partido.
Ceuta dispone actualmente de tres cámaras de enfriamiento para la conservación de cuerpos, pero ninguna de congelación. Así fue expuesto por la formación que encabeza Fatima Hamed en el pleno resolutivo correspondiente al mes de febrero de 2025, donde se puso el acento y la crítica en la inaceptable e insostenible situación que se está produciendo en nuestra ciudad.
Tareas complicadas por falta de medios

La insuficiencia de cámaras de enfriamiento y la inexistencia de congelación para la preservación temporal de cadáveres en las salas de autopsias y otros espacios forenses habilitados “genera serias dificultades como la imposibilidad de identificar a las personas fallecidas, aceleración de enterramientos judiciales o la permanencia prolongada de cuerpos de esos inmigrantes en instalaciones sanitarias en condiciones inadecuadas”, sentencian desde el MDyC.
“Hablamos de infraestructuras imprescindibles en una ciudad que, por su extrapeninsularidad y su condición de ciudad fronteriza, cuenta con impedimentos considerables para el traslado de cadáveres, especialmente frente a la incesante llegada de cuerpos sin vida a nuestras orillas que, ante la imposibilidad de repatriación, acaban siendo enterrados en nuestra ciudad”.
Un punto llevado a Pleno casi un año, pero sin desarrollar
Casi un año después de llevar este asunto a Pleno, el MDyC denuncia la inacción habida, ya que al Ejecutivo “ni está ni se le espera en un tema tan importante”.
Es por ello que van a volver a interpelar en la próxima sesión plenaria sobre ello, especialmente para conocer las actuaciones, en su caso, que se han llevado a cabo en esta materia así como para “conocer los motivos por los que la Ciudad continúa sin dotar de las correspondientes cámaras de congelación para garantizar la correcta conservación e identificación de los cadáveres” de esos inmigrantes.
Solo en los casos en los que las identificaciones son rápidas se puede proceder a las repatriaciones de los cuerpos, en el resto, son enterrados en Sidi Embarek o Santa Catalina, con la siempre presencia de personas que acuden a rezarles, aunque no les conozcan, para que tengan una despedida digna.






