La noche de Halloween en Ceuta ha vuelto a ser protagonista en las barriadas de Miramar Alto y Los Rosales logrando superarse ambas con dos celebraciones muy distintas pero igual de enfocadas a los más pequeños y cargadas de imágenes terroríficas.
Familias, niños y vecinos de todas las edades han salido a los locales sociales de las barriadas para disfrutar de actividades, pasajes del terror, sustos, caramelos y un espacio decorado para sumergir a los más pequeños en una auténtica experiencia terrorífica.
El conde de Miramar Alto
La primera parada de la tarde ha tenido lugar en Miramar Alto, en donde la barriada se había transformado para vivir una auténtica “tarde-noche de terror”. Su presidente, José Mari Ramos, nos ha recibido caracterizado como el “conde de Miramar Alto”, dispuesto a abrir las puertas de un castillo del terror que, según ha explicado, ha sido fruto de la implicación total de los vecinos.
“Miramar Alto quería vivir Halloween de manera terrorífica y para ello toda la barriada se ha volcado”, señalaba Ramos. Quisieron preparar un pasaje del terror pensado especialmente para los niños, aunque con sorpresas también para los adultos que se atrevían a acompañarlos.
Rincones sombríos
El recorrido, repleto de rincones ocultos y pequeños sobresaltos, invitaba a los más pequeños a recoger caramelos, no sin antes enfrentarse a algunas “sorpresitas”. El presidente, entre risas, prefería no desvelar los sustos antes de tiempo, pero aseguraba que no faltarían.
La ilusión también se reflejaba en los más pequeños, que llegaron a Miramar Alto disfrazados y con muchísimas ganas de vivir una tarde de miedo: brujas, vampiros, zombis y superhéroes convivían en un ambiente cargado de terror.
Los Rosales: altares y una tarta espeluznante
Tras despedir Miramar Alto, la ruta de Halloween nos ha llevado hasta Los Rosales, otra de las barriadas que ya ha consolidado la fiesta de Halloween como una más del calendario que no puede faltar.
Allí nos esperaban José Ríos, presidente de la asociación de vecinos; y Cristian Cajal, principal organizador del pasaje del terror.
Para los más pequeños
Cristian ha explicado que el montaje había requerido varios días de trabajo y mucha dedicación, con el objetivo de adaptar la estética terrorífica para los más pequeños. La idea era dar miedo pero sin crear verdaderas escenas de terror.
“Hemos montado varios altares terroríficos, tampoco muy terroríficos porque es una fiesta infantil” decía. El objetivo, insistía, era que los pequeños “se lo pasen bien”, y creemos que lo han conseguido.
Orgullo vecinal
El presidente, José Ríos, se ha mostrado muy orgulloso tanto del resultado como de la participación. “Hay mucha participación de niños y está bien, aparte que aquí vienen niños de Los Rosales, de Juan Carlos I, de todos lados… nosotros no miramos del barrio”.
El ambiente en el local social era completamente familiar: niños entrando y saliendo, padres acompañándolos y cientos de juegos y risas entre todos ellos.
Una tarta terrorífica
Ríos ha querido destacar la ilusión con la que Cristian había organizado el evento y cómo todo ese esfuerzo ha sido reconocido por los propios vecinos. Un ejemplo ha sido el emotivo detalle de Ani, una vecina que le ha elaborado una tarta terrorífica con mucho amor.
Una noche para recordar
Tanto Miramar Alto como Los Rosales han vivido la noche de Halloween en unión vecinal, rodeados de un ambiente alegre, con sustos, pero con cariño y ganas de pasarlo bien. Ambas barriadas han demostrado que, más allá del miedo y los disfraces, esta festividad es una excusa perfecta para reforzar la convivencia y disfrutar en comunidad.






Me avergüenzo de esos padres, que celebran una fiesta que no es española. Porque los niños no son los culpables, ya que ellos ni saben de donde procede esta fiesta pagana.
Bravo por esta gente que SI que saben lo que es Halloween y saben como celebrarlo.
Así...? Y que es Halloween? Y cómo se celebr? Ilustramos...