La Guardia Civil ha constatado en Melilla el retorno del método de introducir droga en Melilla lanzándola desde Marruecos por encima de la valla fronteriza, conocido como ‘volteo’, que surgió por primera vez en la pandemia por el cierre de las fronteras terrestres y que, con su reapertura, dejó de utilizarse. En Ceuta, también se dieron estos pases.
Era costumbre arrojar pequeños paquetes de hachís por el vallado, pero también colarlo por las alcantarillas.
Ha habido casos esclarecidos en nuestra ciudad que han conllevado incluso condena, como sucedió con un asunto en el que el implicado contó con apoyo de un mehani.
¿Y ahora, qué sucede en Melilla?
La Guardia Civil ha detectado en Melilla el retorno del conocido método del ‘volteo’. Según ha informado el instituto armado en una nota de prensa, dos de las tres últimas operaciones contra el narcotráfico en la ciudad se han desarrollado mediante esta modalidad, lo que advierte de su reaparición como método de introducción de droga en Melilla.
La primera intervención tuvo lugar el pasado 30 de junio en las inmediaciones del paso fronterizo de Barrio Chino. Agentes del Centro de Control y Coordinación (COC) detectaron el lanzamiento de objetos a través de la valla y a un individuo agazapado en la zona, recogiendo los paquetes.

Una patrulla acudió de inmediato y logró detener al sospechoso cuando intentaba huir con varios paquetes de hachís con un peso total de 4 kilos. El arrestado, de nacionalidad española, fue puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito contra la salud pública.
La segunda actuación relacionada con el ‘volteo’ se produjo el 3 de julio, cuando un inmigrante del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) alertó a una patrulla de la Guardia Civil tras observar cómo se lanzaba un paquete por encima del vallado. En la zona, los agentes localizaron un bulto que contenía 15 placas de hachís con un peso de 1,5 kilos.
Un hallazgo en la playa de Horcas Coloradas
Ese mismo día, la Guardia Civil intervino otro cargamento de hachís, esta vez localizado en la playa de Horcas Coloradas. Un ciudadano encontró un fardo de grandes dimensiones abandonado en la orilla y dio aviso al instituto armado. Dentro del paquete se hallaron 254 placas de hachís con un peso total de 29 kilos, lo que habría supuesto la venta de más de 120.000 dosis.
En total, estas tres actuaciones han permitido intervenir 34,5 kilos de droga, evitando la distribución de unas 142.000 dosis en el mercado ilícito. La Guardia Civil destaca la importancia de la colaboración ciudadana en la lucha contra el narcotráfico y mantiene activa la vigilancia en el perímetro fronterizo ante el resurgimiento de este método de contrabando.






