Ceuta vive un nuevo relevo al mando del Patrullero de la Armada ‘Isla de León’, una de las unidades clave en la vigilancia del Estrecho. Francisco Javier Morales Yedra, natural de Cartagena y con una destacada trayectoria en operaciones navales, asume la responsabilidad de liderar esta unidad tras la despedida de Jaime Garat, quien ha estado al frente del patrullero durante el último año.
Un año de compromiso y cercanía
Jaime Garat, joven oficial ferrolano, cierra su etapa en Ceuta dejando un legado de entrega, profesionalidad y compañerismo. Durante su año de destino en la ciudad autónoma, ha contribuido activamente a la seguridad marítima en un entorno tan estratégico como el Estrecho de Gibraltar, guiando al 'Isla de León' con templanza y sentido del deber.
Pero más allá de su labor operativa, Garat ha dejado una huella personal entre quienes han trabajado con él: un estilo de liderazgo basado en la cercanía, el respeto y el trabajo en equipo.

Jaime Garat "ha sido un comandante excelente"
La llegada del Comandante Francisco Javier Morales Yedra al Isla de León no solo ha supuesto el inicio de una nueva etapa profesional, sino también un momento muy significativo a nivel personal. El relevo de mando ha tenido un componente emocional importante, ya que su antecesor, Jaime Garat, no era simplemente un compañero, sino también un amigo cercano.
“Sobre el paso de Jaime la verdad es que solo tengo palabras positivas”, asegura Morales, recordando que ambos coincidieron anteriormente en Rota, en el mismo destino. “Cuando a mí me seleccionaron para ser su relevo fue súper emocionante”, añade. Ese vínculo previo ha hecho que este relevo de mando no sea uno más, sino una experiencia cargada de compañerismo y afecto: “Somos muy amigos y el hecho de dejarle el barco y la dotación a un compañero y amigo es algo muy especial”.
Morales también ha querido destacar el impacto positivo que ha dejado Jaime Garat en Ceuta. “Jaime aquí se integró muchísimo y es muy querido tanto por su antigua dotación como por las numerosas amistades que mantiene en Ceuta”. Para el nuevo comandante, no hay duda: “Ha sido un comandante excelente”.
"Vengo con muchísimas ganas"
El relevo llega con energía renovada. Francisco Javier Morales Yedra, de 34 años, llega a Ceuta tras su paso por el Centro de Valoración y Apoyo a la Calificación Operativa para el Combate (CEVACO), donde ha desarrollado su carrera más reciente.
En el Proceso de Selección de Mando, Morales eligió Ceuta "por el trato tan amable que los ceutíes han tenido con el personal que ha venido destinado aquí", apuntaba el nuevo comandante del 'Isla de León'. Una decisión que "decantó la balanza" y que valoró junto con su familia.
Ahora, asume el mando con ilusión y compromiso, consciente de la responsabilidad que implica esta nueva misión. “Yo personalmente, vengo con muchísimas ganas de mandar el Isla de León en una ciudad tan especial como es Ceuta”, señala, reafirmando su vocación de servicio: “y poder servir a España y a los ceutíes en particular desarrollando nuestra misión, que no es otra que proteger a España en y desde la mar desarrollando nuestras operaciones de presencia, vigilancia y disuasión (OPVD)”.

Unos primeros días "súper positivos"
El comandante Francisco Javier Morales Yedra ya ha comenzado a patrullar las aguas del Estrecho junto a su tripulación a bordo del 'Isla de León', y no ha podido tener una mejor impresión inicial: los primeros días, afirma, “están siendo súper positivos”.
Apenas llegado a la ciudad autónoma, Morales reconoce sentirse plenamente acogido tanto a nivel profesional como personal. Ceuta, dice con entusiasmo, “es una pasada” y destaca que “tiene muchísima historia detrás con mil alternativas que hacer con la familia”.
No ha tardado tampoco en sumergirse en uno de los grandes atractivos locales: la gastronomía. El comandante no ha dudado en alabarla tras sus primeras experiencias culinarias en la ciudad: “todo está riquísimo”, apuntaba.
Pero si hay algo que realmente le ha conquistado, es el trato de los ceutíes. “Nos han acogido como si fuéramos familia”, aseguraba, agradecido por la calidez y cercanía recibidas desde su llegada.
Respecto al proceso de instalación y adaptación, Morales solo tiene palabras de gratitud: “Todo han sido facilidades”, un gesto que valora profundamente ya que, como él mismo reconoce, “cuando uno viene nuevo, a veces cuesta arrancar”. Ceuta, sin embargo, parece haber hecho que esa transición haya sido no solo sencilla, sino también muy especial.






