Fidel Pagés no solo fue un científico brillante, sino un hombre de acción cuya carrera se forjó en los escenarios más difíciles del siglo XX. Su vida es el testimonio de un compromiso inquebrantable con el alivio del dolor humano.
Fidel Pagés Miravé nació en Huesca un veintiséis de enero de 1886, en una familia acomodada compuesta por Juan Pagés Marqué y Concepción Miravé Sesé.
Inicia sus estudios de Medicina en la Universidad de Zaragoza, obteniendo el título de medicina el doce de junio de 1908. Recién terminada la carrera, prepara las oposiciones al Cuerpo de Sanidad Militar, cuerpo en el que ingresa el treinta de septiembre de 1908 con el número tres de su promoción.
Realiza el juramento a la Bandera del Regimiento de Asturias nº 31 el uno de noviembre del mismo año, siendo destinado al Hospital Militar de Carabanchel con el grado de Médico Segundo al año siguiente, después de haber superado los estudios en la Academia Especial de Sanidad.
A principio de agosto se traslada en comisión al Hospital Militar de Melilla, donde ejercería como ayudante de cirugía.
Sería destinado nuevamente al Hospital Militar de Carabanchel el veintiocho de enero de 1910, con la experiencia de haber intervenido a heridos en combate. Por necesidades del servicio, se traslada en comisión al Hospital Militar de Melilla.
La situación del Ejército español en África frente a las kabilas rifeñas, provoca el envío de nuevos contingentes de hombres para suplir las bajas y reforzar los existentes durante la Campaña del Kert (1911-1912), entre ellos se encuentra el Dr. Pagés Miravé.
Es destinado en 1911 al Regimiento de Infantería San Fernando núm. 11 en las cercanías de Melilla, en el Hipódromo, prestando su servicio en el segundo batallón de este Regimiento realizando las primeras curas de los heridos. En este mismo año, ascendería al empleo de Médico Primero en el mes de julio siendo Escribiría un artículo, «La lucha en campaña contra de las enfermedades infecciosas», en agosto de 1912 siendo publicado en la Revista de Sanidad Militar donde expone la importancia de las medidas higienicas para evitar enfermedades contagiosas durante períodos bélicos.
En enero de 1912 es destinado al Colegio de Huérfanos del Ejercito Maria Cristina y comisionado en el Ministerio de la Guerra permaneciendo hasta marzo de 1913, en la que se le destina al Regimiento de Zapadores-Minadores de Madrid, año en que contraería matrimonio con doña Berta Concepción Bergenman Quirós.
En de febrero de 1915 es destinado al Regimiento de Infantería Menorca núm. 70 de guarnición en Mahón, realizando una permuta para cambiar de destino al Hospital Militar de Alicante. Regresa de nuevo a Madrid para ser destinado al Ministerio de la Guerra. Cambia nuevamente de destino en 1916, aunque permanece en Madrid, pasando a prestar servicio al Estado Mayor Central.
El año de 1919 funda con el doctor Ramírez de la Mata la Revista Española de Cirugía.
En mayo de 1921, publicó en la Revista de Sanidad Militar y en la Revista Española de Cirugía su artículo histórico: “Anestesia metamérica”, (hoy conocida como epidural), cuyo contenido de 30 páginas fue un manual técnico ilustrado por él mismo, lo que demostraba su conocimiento de la anatomía humana.
Consistía en inyectar al paciente el anestésico en el espacio epidural, al no punzar la médula ni extraer líquido cefalorraquídeo en lugar de atravesarla, permitiendo anestesiar zonas específicas del cuerpo según la necesidad de la cirugía, eliminándose riesgos y efectos secundarios como náuseas o dolor de cabeza intenso. El paciente permanece consciente durante la intervención, pero sin dolor. Este método demostró ser mucho menos agresivo, facilitando una recuperación postoperatoria más ágil y cómoda.
Pagés revolucionó la cirugía al encontrar una forma de eliminar el dolor de con mínimos efectos secundarios, sentando las bases de una técnica que se sigue usando hoy en día en todo el mundo (especialmente en partos y cirugías abdominales).
En el verano de 1921 sobreviene el desastre de Annual con la muerte del general Silvestre y la de miles de soldados del Ejército Español, como consecuencia de la sublevación de los rifeños encabezados por Abd el-Krim.
Este hecho conlleva el envío urgente de tropas a Melilla asediada por los insurgentes.
Entre los refuerzos enviados al Norte de África llegan figuras de la cirugía española, como los doctores Gómez Ulla, Bastos, Nogueras, y Pagés, siendo destinado este ultimo como cirujano jefe de equipo al segundo grupo de Hospitales de Melilla, Hospital Docker (llamado así por estar formado por barracones de origen germano procedentes de la I Guerra Mundial).
Mediante una orden particular de la Plaza con fecha 11 de septiembre, se organizan 18 equipos de cirugía. Cada uno de ellos estará compuesto por: un cirujano jefe, un ayudante, un anestesista médico o practicante y dos enfermeros o sanitarios. Como director de los servicios de cirugía se nombra al Comandante Médico don Mariano Gómez Ulla.
Debido a la ferocidad y virulencia de los combates aumenta enormemente el número de bajas, por lo que se decide acondicionar diversos establecimientos militares como hospitales. De esta forma se clasifican los hospitales en cuatro grupos, cada uno de ellos con sus mandos naturales bajo la dirección del inspector médico del Territorio.
Pagés se incorpora a su destino el 18 de septiembre, a la ciudad de Nador donde se realiza un combate que deja una enorme cantidad de heridos, entre ellos se encuentra el teniente coronel González Tablas y el teniente coronel Millán Astray.
El trabajo de Pagés en el Hospital Docker es continuo e incesante, especialmente cuando suceden los combates de Tizza el 2 de octubre, el de Atlaten y Segangan los días 10 y 11 del mismo mes o el de Tizza librado el 2 de noviembre. En estos días llegó a permanecer hasta 24 horas seguidas en quirófano. Por su comportamiento es felicitado por el jefe de Sanidad del Territorio. No solamente espera en el hospital la llegada de heridos, sino que se traslada con su equipo quirúrgico a las zonas de combate, estableciendo puestos quirúrgicos en Batel, Dar Drius, y Tistutin.
Muchos de los enfermos que fueron operados por Pagés o aquellos otros que tras caer heridos, solicitaban que fuera él quien los tratara. En el libro “Diario de una Bandera” escrito por el jefe de la 1ª Bandera, comandante Franco, contiene un párrafo que dice; «La noche es triste en Ambar; el Comandante Fontanes está muy grave, y todos saben lo que significa una herida de vientre con el hospital tan lejos. El doctor Pagés es toda la preocupación del herido; él podría salvarle. En la Legión se siente admiración por este notable cirujano, que ha librado a tantos legionarios de la muerte». El Comandante Fontanés, era el jefe de la 2ª Bandera que fallecería a causa de las heridas, junto a otra figura legionaria, el Padre Vidal Ponz en la misma acción.
Junto a la estructura sanitaria de Melilla, se organizaría un tren hospital entre esta Melilla y Nador, aprovechándose el tendido ferroviario que utilizaba la empresa Minas del Rif para el transporte de minerales y para la evacuación a la Península se había habilitado el buque de transporte Levante como barco-hospital llevando a los heridos a los puertos de Málaga, Almería, Cádiz y Cartagena.
Pacificado el Protectorado parcialmente, Pagés regresa de nuevo a su destino al Hospital militar de Urgencias de Madrid, en 1922, incorporándose finalizando el año. Al año siguiente, ascendería al empleo de comandante medico continuando en el mismo destino, desempeñando su función de cirujano.
En este mismo mes, solicita permiso para marchar de vacaciones a Cestona (San Sebastian), saliendo de Madrid con su familia el 24 de agosto, dejando en imprenta el que sería su póstumo trabajo «Aspectos quirúrgico del estreñimiento». El día veintiuno de septiembre, Pagés decide regresar a Madrid con toda la familia. Emprende la marcha a primeras horas de la mañana con el fin de llegar en el día a su destino.
A 15 kilómetros de Burgos, en el término municipal de Quintanapalla, en la llamada “Cuesta de la brújula”, el vehículo derrapa y tras dar varias vueltas de campana choca contra un árbol. En el vehículo viajaban Pagés y su esposa, sus cinco hijos, una sirvienta de la familia, como conductor un joven llamado Teodomiro Díaz. A consecuencia del golpe, una hija de Pagés, Ascensión, sufre la amputación de la mano izquierda, el conductor sufre una fractura una clavícula y Pagés fallecería en el acto. Contaba con la edad de 37 años.
Debido a la escasez de tráfico por la carretera el cuerpo de Pagés y los heridos permanecen sin poder ser atendidos desde las tres de la tarde hasta las cinco en que un vehículo matrícula de Granada conducido por Francisco Martín transporta a los accidentados hasta la Casa de Socorro de Burgos, donde se certifica la muerte de Pagés.
Los restos mortales serian trasladados a Madrid el día 23 por ferrocarril hasta la estación del Norte, donde es recibido por una multitud de personas, y trasladado hasta el Real Sacramental de San Lorenzo y San José donde es enterrado (Nicho núm. 8835).
En 1931, el médico italiano Achille Dogliotti publicó la técnica como propia, llamándola "anestesia peridural segmentaria”. Durante años, el mundo creyó que el invento era italiano, sin embargo es el cirujano argentino Alberto Gutiérrez quien, habiendo leído el artículo original de Pagés de 1921, denuncio el error demostrando con pruebas bibliográficas que el Dr. Pagés MIravé, se había adelantado una década.
Hoy, Fidel Pagés Miravé es una figura en la medicina mundial, reconocido en todos los libros de texto de anestesiología. Su técnica es la que permite hoy que millones de mujeres den a luz sin dolor.
El Ministerio de Defensa de España otorga anualmente el Premio Fidel Pagés Miravé a artículos de contenidos sanitarios.
Fidel Pagés Miravé fue un hombre que unió la ciencia de vanguardia con el fuego de las trincheras. Su vida, corta pero intensa, dejó un legado de alivio al sufrimiento humano que sigue vigente en cada quirófano y sala de partos del mundo.
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