La entrada en aislamiento de uno de los reclusos de la prisión de Mendizábal, en Ceuta, ha hecho que su familia mueva cielo y tierra para que este hecho no se produzca, ya que alegan que sufre una discapacidad que le impide quedarse solo ya que se produciría un grave riesgo para su salud.
En este sentido, también añaden que han tratado de pedir cita con la directora para tratar personalmente este asunto, encontrándose siempre con la negativa. Una circunstancia que recriminan ya que alegan que “es nuestro derecho”.
Todo este asunto se produjo, según cuentan los familiares de este recluso, cuando uno de los internos le agredió y él, “lo único que hizo fue defenderse”, relatan.
Sobre la decisión de internarlo en aislamiento durante 18 días, indican que este tiene un alto grado de dislexia y no puede quedarse solo debido a que sufre convulsiones y no se explican “cómo un médico ha autorizado que esté en esta zona” ya que, en su momento entregaron la documentación pertinente para dar a conocer la discapacidad que sufre.
Según cuentan, esta no es la primera vez que le ocurre, ya que en una ocasión ya sufrió un ataque dentro de la prisión, teniendo que ir su madre para ver cómo estaba.

Piden que no esté solo
“Únicamente pedimos que no esté solo”, expresa la familia, que continúa indicando que debe estar con una persona por si en algún momento le da alguna convulsión y necesitan que avisen para atenderlo médicamente.
“Hemos estado llamando muchas veces a la prisión para poder explicarles bien la discapacidad y enseñarles los informes médicos”, relata la familia de este recluso, que comenta que le decían que entregaran esos papeles en la entrada de la cárcel a los vigilantes de seguridad, “ni siguiera en admisiones”, lamentan, es por ello que expresan que han sufrido mucho para poder entregar dicha documentación.
Además, denuncian que no puede tomar ninguna clase de tratamiento debido a que aún se encuentra en fase de estudio para saber la afección que padece.
Denuncian falta de personal en prisión
La falta de personal en la cárcel de Mendizábal es otro asunto que han tratado, ya que señalan que intentan coger cita y no son atendidos “hasta que no terminan las comunicaciones” y comentan que “te puedes quedar perfectamente una hora esperando”.
En cuanto al trato de los funcionarios, relata que en su mayoría es bueno, pero “hay una minoría que, cuando tú le preguntas algo, te contesta desde el monitor que están vigilando, cuando lo normal es que te atiendan”.






