Lleva una semana en Ceuta. Justo hoy la cumple. En estos 7 días su compañía ha sido una oficina en la frontera del Tarajal.
Ese es el presente que vive el policía marroquí que cruzó a España pidiendo asilo. Su futuro es bastante incierto. Demasiado.
Una medida cautelarísima dictada por la Audiencia Nacional ha evitado de momento su devolución a Marruecos, permitiendo así su permanencia en España hasta una resolución definitiva.
No es un caso cualquiera. Tampoco está siendo tratado como otro asilo pedido por un marroquí porque este, en cuestión, ha sido solicitado por un policía nacional de Marruecos con una trayectoria personal que lo pone en riesgo.
"Vivo con un miedo constante"
No está detenido, pero permanece desde el lunes en esa oficina. No es un caso normal, y esa es precisamente la losa que pesa sobre el funcionario M., quien decidió romper con todo y hacerlo además de esta manera.
Su situación es difícil y lo sabe. “Vivo con un miedo constante de que se tome una decisión para devolverme a Marruecos. Si eso ocurre, mi vida estará en grave peligro”, explica en una entrevista con El Faro.
“Mi solicitud de asilo no es por razones humanitarias solamente, sino esencialmente por motivos políticos. Regresar a Marruecos significaría enfrentarme a torturas, persecución y posiblemente la eliminación física”, confiesa.
“Incluso podrían alegar que sufro de trastornos mentales o que no estoy en pleno uso de mis facultades, cuando, en realidad, gozo de perfecta salud mental y soy una persona completamente equilibrada”.
"Solo pido justicia"
“Este tipo de manipulaciones ya ha sucedido con otras personas que fueron devueltas anteriormente y terminaron sufriendo enormemente”, detalla.
El caso de este funcionario de la Policía marroquí rompe con cualquier otra situación dada en la frontera de Ceuta.
“Solo pido que mi caso sea tratado con justicia, de forma objetiva, sin presiones externas. No quiero ser víctima de una maquinaria que busca silenciarme”.
“Soy una persona positiva, no represento ninguna amenaza, y lo único que deseo ahora es protección, dignidad y justicia”.
Un caso "delicado"
“Quiero que sepan que soy una persona que no desea más que dignidad y libertad. Ya he sufrido bastante discriminación y persecución. Mi caso, en realidad, es muy delicado. Sé perfectamente que existen intereses entre ambos países y que mi situación puede considerarse sensible”.
“Aun así, tengo la esperanza de que no haya presiones sobre España ni que se vea en una posición de debilidad que la lleve a entregarme a Marruecos. Soy un ser humano como todos los demás, y solo deseo vivir con dignidad”.
“Llevo una semana comiendo la misma comida y, aunque no me quejo de eso, ni de las condiciones en sí, lo que me duele es el sentimiento de estar encarcelado, sin libertad de movimiento. No quiero causar ningún problema, solo quiero que se responda a mi caso y se tome en serio mi situación”.







Por favor............ !!! Piensen con la cabeza y no con el CULO de éste Policía marroquí !!!! ..........Imagínense que un Policía , Guardia Civil o un Militar español pidiese asilo en Marruecos .....
Y si los burros volasen? ...Ya que hablas de fantasías.
los plicias nuestron no piden por que viven muy bien aqui pero no lo contrario
Sin mujer ni hijos .Este asunto huele mucho a cu.....
Mañana tendremos más policías solicitando lo mismo. Con que ánimo?
Si hubiese entrado en patera, a nado u oculto en un vehículo no tendría estos problemas.