La nueva escuela infantil de Loma Colmenar abrirá sus puertas al inicio del próximo curso, consolidándose como una de las infraestructuras educativas más relevantes actualmente en desarrollo Ceuta.
Con la estructura completamente finalizada, el edificio ya muestra su volumen definitivo, anticipando el papel clave que desempeñará en la ampliación de la red pública de educación infantil.
El proyecto no solo supone una mejora en infraestructuras, sino también una reorganización significativa de recursos humanos y educativos. El personal de las guarderías Juan Carlos I y Nuestra Señora de África será reubicado en el nuevo centro, que alcanzará una ocupación cercana a los 200 alumnos.
En paralelo, el segundo de estos centros, actualmente inactivo, quedará anexionado al IES Puertas del Campo, ampliando así su capacidad.
En este contexto, la iniciativa se posiciona como una respuesta directa a la creciente demanda de plazas para la primera infancia, reforzando el compromiso institucional con una educación accesible y de calidad desde las primeras etapas.
Avance de las obras
Actualmente, la actuación ha entrado en una nueva fase centrada en los trabajos interiores, donde se desarrollarán aulas, zonas comunes y espacios técnicos. La evolución de la obra es positiva y se mantiene dentro de los plazos previstos, sin incidencias destacables.
Este progreso permite anticipar el impacto urbano y educativo que tendrá la infraestructura, fortaleciendo la capacidad de la ciudad para atender la demanda creciente de plazas en educación infantil.
La finalización de los elementos estructurales ha permitido cerrar la envolvente del edificio, dando paso a las tareas de acondicionamiento interno. Desde el exterior, el centro ya presenta una imagen plenamente integrada en su entorno.
Ubicación estratégica y financiación
El edificio se levanta sobre la parcela G5 del Plan Especial de Loma Colmenar, junto a la antigua prisión de Los Rosales, un enclave seleccionado por su accesibilidad y proximidad a zonas residenciales en expansión.
La actuación está promovida por la Ciudad Autónoma de Ceuta y forma parte de una estrategia global de ampliación de plazas públicas para niños de 0 a 3 años, clave para facilitar la conciliación familiar y laboral.
La inversión alcanza los 4,36 millones de euros, financiados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea, lo que refuerza el compromiso institucional con la educación infantil.
Cumplimiento de plazos
El desarrollo del proyecto avanza conforme al calendario establecido, con la previsión de concluir las obras durante 2026 y permitir su puesta en funcionamiento el próximo año, una vez completado el equipamiento.
Este grado de ejecución confirma la capacidad de gestión de fondos europeos, consolidando la apuesta por infraestructuras educativas modernas y eficientes.
El cumplimiento de los plazos refuerza la confianza en un proyecto que ya se perfila como clave para el futuro educativo de la ciudad.
Capacidad y espacios adaptados
La escuela contará con cerca de 1.300 metros cuadrados construidos, distribuidos en dos plantas, y ofrecerá un total de 191 plazas públicas organizadas en 12 aulas adaptadas por edades.
Cada espacio ha sido diseñado para garantizar seguridad, luminosidad y funcionalidad, incluyendo patios diferenciados, zonas de juego y aseos adaptados a los menores.
Con esta nueva dotación, la red pública se verá reforzada, integrando Loma Colmenar como un nuevo referente en educación infantil.
Refuerzo de la oferta pública
La apertura del centro permitirá aliviar la presión sobre el sistema público, especialmente en áreas con alta demanda de plazas educativas.
Actualmente, la ciudad mantiene acuerdos con centros privados, pero la creación de nuevas infraestructuras responde al objetivo de garantizar un acceso equitativo a la educación temprana.
La escuela de Loma Colmenar se presenta así como una solución estable y duradera para numerosas familias.
Diseño moderno y funcional

El proyecto destaca por un diseño moderno, accesible y eficiente, adaptado al desnivel del terreno y orientado a facilitar la movilidad segura.
La planta baja albergará aulas para menores de hasta dos años, además de servicios como cocina, lavandería y áreas administrativas, mientras que la planta superior estará destinada a niños de 2 a 3 años.
La fachada, con paneles de colores, aportará una identidad visual atractiva y reconocible, acorde con su función educativa.
Un proyecto en su fase decisiva
Con el exterior finalizado y los trabajos interiores en marcha, la obra entra en su fase clave, centrada en acabados, instalaciones y equipamiento.
La evolución positiva permite prever que el próximo año la ciudad contará con una nueva infraestructura que ampliará de forma notable la oferta pública educativa.
Este centro supondrá un avance estratégico en la educación infantil, ofreciendo a cientos de familias un espacio moderno, seguro y adaptado a las necesidades actuales.






Queda bien la nueva prisión de los rosales para infantil. Habrá sitio mejor para ponerla.
¡¡Más escuelas gueto!!