Las entradas de inmigrantes subsaharianos se suceden a diario en Ceuta. No hay jornada en la que no crucen la valla entre 10 y 20 personas. Algunas, como ha ocurrido con las últimas lluvias, muchos más. También niños. Niños de solo 12 años que superan trepando los metros de lo que es una auténtica barrera.
En las últimas horas han entrado dos chicos de esa edad. Uno manifiesta ser de Guinea y otro de Sudán y dicen tener entre 12 y 13 años.
Los dos subsaharianos cruzaron la valla este 6 de enero, día de Reyes. No solo ellos, también varios adultos. La Policía Nacional ya los ha registrado, por lo que pasarán a ser atendidos por los recursos del área de Menores.
Una vía peligrosa que ha dejado muertes
Son adolescentes que se introducen en un periplo muy peligroso. La entrada por la valla deja muertes. Según la oenegé Ca-minando Fronteras, en 2025 tuvieron constancia de 3 subsaharianos fallecidos en el salto por la valla desde Marruecos. Los cuerpos sin vida quedaron al otro lado.
A diario, decenas de jóvenes de distintas nacionalidades, procedentes del África Subsahariana, cruzan un vallado lleno de parches y coste millonario que hace aguas por todos lados. Las jornadas de lluvias los saltos de subsaharianos han sido constantes.
A la carrera, por sus propios medios, han llegado hasta el CETI donde son recibidos por otros compañeros subsaharianos. En otros casos la Guardia Civil los llega a interceptar, pero en muchos otros no.
Su entrada se conoce cuando han alcanzado el centro de acogida, que supera ya las plazas oficiales, pero dispone de tiendas colocadas en espacios comunes para extender esos recursos sin tener que forzar que haya personas durmiendo a la intemperie.
Situaciones extremas al otro lado
El colectivo subsahariano que se encuentra al otro lado de la valla malvive en situaciones extremas, escondidos en el monte y comiendo lo que encuentran. El objetivo es cruzar a Ceuta sorteando el vallado. A diario lo intentan.
Marruecos ha realizado batidas en las que soldados hacen uso de perros para localizar a estas personas.
De ser localizados, son alejados de la zona norte. Algunos subsaharianos están eligiendo el mar como vía de acceso. Ya ha habido muertes por ahogamiento. Un joven, el pasado 3 de diciembre, ya enterrado sin identificar en el cementerio de Santa Catalina. Otro, a finales de año, del que todavía se indaga su origen.







Un vasito de leche con galletas. Ropa limpia y a su país por donde han venido. Stop invasión ya!!!
La señales del sufrimiento y la guerra son latentes... No hay nada más que mirarlos par verlas...
Sin duda...12 y 13 años, huyendo de la guerra, altamente cualificados y reparados para trabajar y pagar pensiones, se nota que lo han pasado fatal, demacrados, famélicos.... La vida padre que se van a dar el resto de su vida a costa del erario público.
No vienen a trabajar,vienen a vivir a costa de los españoles,todo gratis