En la madrugada de este Viernes Santo, la ciudad de Ceuta ha vivido uno de los momentos más nostálgicos de su Semana Santa con la salida procesional de la Primitiva Hermandad de los Nazarenos del Sagrado Descendimiento, Santa Cruz en Jerusalén, Santísimo Cristo del Buen Fin en su Traslado al Sepulcro y María Santísima de la Concepción.
La hermandad ha cumplido un año más con su estación de penitencia en una noche marcada por el recogimiento, el silencio y la devoción que caracteriza la salida del paso.
Su salida
A las 00.00 horas, tal y como estaba previsto, se abrían las puertas del Oratorio de la Santa Cruz, punto de partida de esta procesión que cada año congrega a numerosos fieles en torno a uno de los misterios más llamativos.
Desde minutos antes, decenas de personas aguardaban frente al oratorio, mirando el reloj con expectación para no perderse el instante en el que el paso del Descendimiento comenzara a recorrer las calles del centro.
Silencio
La salida estuvo marcada por el respeto que caracteriza a esta hermandad y su silencio. Aquí no hay música que acompañe.
Los nazarenos son tradicionalmente como “hermanos de luz” y avanzaban portando cirios que iluminaban la madrugada.
Bajo el paso, los 40 costaleros que conforman la cuadrilla demostraban su entrega acompañando al Santísimo Cristo del Buen Fin en una noche oscura.
La madrugada
La madrugada transformaba el ambiente en las calles. El bullicio habitual daba paso a un silencio casi absoluto en el que los sentimientos toman protagonismo. Las miradas se enfocaban hacia la imagen del Cristo mientras otros fieles mantienen la cabeza inclinada hacia el suelo en señal de respeto.
Itinerario
El cortejo recorrió algunas de las principales calles del centro, siguiendo el itinerario previsto por Pasaje del Silencio, Serrano Orive, Plaza de los Reyes, Camoens, Revellín y plaza de la Constitución, hasta su entrada en la carrera oficial en torno a la 01:15 horas. Desde allí continuó su recorrido por el corazón de la ciudad antes de emprender el camino de regreso al Oratorio.
Uno de los elementos que más caracteriza a esta procesión es el silencio que la acompaña durante gran parte del recorrido. Apenas se escuchaba el sonido del muñido.
Este ambiente de solemnidad y respeto convierte la procesión del Descendimiento en uno de los momentos más acogedores y diferentes de la Semana Santa ceutí.
Cientos de fieles
A pesar de la hora, la presencia de público siempre es notable. Numerosos vecinos, hermanos y fieles decidieron sacrificar horas de sueño para presenciar esta escena.
Las calles se mantuvieron llenas durante buena parte del recorrido.
Aumento de hermanos y futuro
Este año, además, la hermandad ha vivido la salida con un ambiente especialmente positivo entre sus miembros. La participación ha aumentado respecto a años anteriores, con un mayor número de nazarenos y servidores implicados en la organización del cortejo.
Mirando al futuro, la hermandad continúa trabajando en nuevos proyectos patrimoniales. Uno de los más destacados es la futura incorporación de la imagen de San Juan Evangelista al misterio, una talla que está realizando el escultor Juan Manuel Miñarro y cuya finalización está prevista para el año 2027.
El Descendimiento
La recogida del paso estaba prevista en torno a las 03:20 horas, momento en el que el cortejo regresará al Oratorio de la Santa Cruz tras completar su estación de penitencia.
Sin lugar a dudas, el Descendimiento se convierte cada año en una de las procesiones más esperadas y una de las vividas con mayor recogimiento dada su peculiar hora de salida y su peculiar procesión en silencio.






Que voz tan tierno. Por cierto, muy adecuado para ese contexto.
Me parece a mí que se está creando una especie de monopolio de las hermandades de Ceuta o una especie de secta…. Manejada por las mismas personas …no puede ser que llevo toda la Semana Santa viendo a la misma persona o personas en todas las hermandades…. Vaya tela !!!
Precioso el Descendimiento.