La AD Ceuta visitó este domingo al Cádiz CF en la Jornada 7 del campeonato liguero de Segunda División. Un choque de estilos entre José Juan Romero y Gaizka Garitano que acabó en tablas, ningún luchador cayó al suelo.
El 0-0 en una de las plazas más difíciles de la Segunda División evidencia una cosa más que clara: el Ceuta está listo para el desafío. Gaizka Garitano, técnico de uno de los dos colíderes de la categoría, reconoció: “Ellos han estado mejor, nos ha costado quitarles el balón”.
Este partido cierra un mes de lujo, con grandes resultados y una imagen mejorada respecto a la proyectada en el mes de agosto. Un mes que fue de nervios, inseguridades e imprecisiones que desesperó a más de uno.
Septiembre, en cambio, ha sido una película totalmente distinta. El equipo caballa, con dos victorias en casa y dos empates fuera de ella. Ocho puntos de doce posibles que empiezan a marcar el ritmo necesario y exigido para lograr el objetivo: Imponentes en casa y tenaces fuera de ella.
Con esos ocho puntos logrados, el Ceuta está entre los cuatro mejores equipos de todo el mes de septiembre. Los caballas se unen a Deportivo de la Coruña, Cádiz CF y Burgos CF como los únicos que no han perdido. Los cuatro equipos han sumado los mismos puntos.
El equipo, también, saca otra gran conclusión del campo en el tema de la zaga. Segunda portería a cero del curso, consecutiva tras el envite ante el Real Zaragoza.
El éxito del Ceuta parte de una cosa clara que José Juan pedía en todo momento a sus jugadores: que fueran ellos y combatieran con personalidad. Eso es lo que se vio en el Nuevo Mirandilla por cuarto partido consecutivo.
Parte de esa personalidad descansaba sobre las botas de dos jugadores que, a día de hoy, son tan imprescindibles como el blanco de la camiseta. Rubén Díez y Youness Lachhab mejoran el juego del Ceuta de sobremanera.
Rubén Díez fue, sin duda, el jugador del partido. El maño destacó por su brega a destajo, parecía que había tres ‘rubenes’: uno recuperando, otro organizando y otro regalando balones. Estuvo presente en varias zonas del campo, poniendo pausa o ritmo según necesitara el juego.
Si bien en los duelos el maño tuvo que bailar con la más fea, Moussa Diakité, un pulpo incansable, obtuvo el 50% de ellos. Pero los méritos de Rubén descansan, sobre todo, en la organización, tres centros exitosos, cuatro distribuciones en largo completadas que desahogaron el juego y dieron amplitud a las bandas, algo fundamental. Además se debe destacar esos tres pases claves del zaragozano que generaron ocasiones caballas.
Por otro lado, Youness, fue clave para la salida de balón. Tuvo presencia total en la base de la jugada, siendo clave para ser un apoyo de los centrales y dando lugar a unas mejores salidas de balón. Las largas piernas del marroquí no solo dieron su presencia de golem de la medular, sino que fueron necesaria para seis recuperaciones claves.
Otro de los triunfos del Ceuta en el duelo del domingo están en la capacidad de anular en lo máximo posible el ataque del Cádiz. Los de Garitano gustaban de apoyarse en Álvaro García Pascual para generar sus ocasiones. Tan solo tocó el balón en 25 ocasiones, teniendo siempre a Carlos o Diego mordiéndole la oreja, entiéndase la metáfora.
El malagueño ganó sus cinco duelos a ras de suelo, pero los aéreos, su gran virtud, fueron todos nulos por mérito de los centrales. En los 90`de juego, la dupla de zagueros caballas solo perdió un duelo aéreo, cifra clave para entender el punto de oro.
Los caballas tuvieron, eso sí, tres trabas delante. La primera, Iuri Tabatadze, fue un dolor de cabeza para Anuar. Una migraña punzante, de las que obligan a cerrar los párpados, que se fue mitigando.
Pero en sus momentos duros, las intensas carreras, disparos de la nada y el desborde brutal del georgiano fueron claves para que el Cádiz se sintiera superior en varios tramos de la primera parte.
Las otras dos trabas iban juntas, Bojan Kovacevic e Iker Recio, los centrales del Cádiz. Ambos fueron en gran parte culpables de que el equipo caballa no lograra conectar correctamente con marcos. Las dos torres amarillas se mostraron sublimes realmente. Entre ambos despejaron 11 centros del Ceuta y ganaron 7 duelos aéreos.
El resultado fue que realmente, el Ceuta, consiguió anular al Cádiz en su casa e hizo méritos para llevarse los tres puntos. Una clara ocasión en los últimos minutos hubiera dado el premio si el portero del Cádiz, Víctor Aznar, no hubiera hecho una brutal parada a Carlos en una de las últimas jugadas del partido.
José Juan está encantado con el resultado de sus chicos, no es para menos. El único problema, es que los caballas tuvieron delante a un equipo que es colíder por algo, que hasta siendo inferior a su rival es capaz de aguantar lo que sea.
El míster del Ceuta recordó los tres primeros partidos del Ceuta en liga con derrotas, ya, a la vista, se han quedado atrás: “Era cuestión de adaptarse a la categoría, no se ha conseguido nada, queda mucho, sí que es verdad los tres primeros se lastraron muchas cosas y a partir de recuperar a Youness y Rubén el escenario cambió y hoy era una prueba muy importa para ver si tenemos esa personalidad y vaya si me lo han demostrado”, mostró orgulloso Romero.
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