El conflicto en Oriente Medio aumenta la volatilidad de los mercados energéticos y abre la posibilidad —según varios analistas citados por EFE— de que el precio del petróleo se dispare. En ese escenario, España, país que depende del mercado internacional del crudo, y Ceuta, por su condición de enclave con costes logísticos particulares, podrían verse afectados.
En Ceuta, donde los precios de los carburantes son tradicionalmente algo más bajos que en la península, la gasolina podría subir de forma notable si el coste del crudo sigue aumentando.
El motivo principal es la dependencia del transporte marítimo y de la importación de combustible desde la península, lo que amplifica cualquier variación internacional en el precio del barril.
Aunque no hay confirmación de incrementos inminentes, el temor a una escalada del precio del petróleo ya se percibe entre conductores y transportistas locales.
Las gasolineras y distribuidores suelen reaccionar con rapidez a las tensiones internacionales, por lo que un escenario prolongado de inestabilidad podría reflejarse pronto en los surtidores.
El petróleo, en el centro de la tormenta
El conflicto ha alterado los mercados energéticos. Según la información difundida por Agencia EFE, el precio del barril de Brent, referencia en Europa, aumentó un 8,5% tras el ataque, situándose cerca de los 79 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, subió un 8% hasta rondar los 72 dólares.
Los expertos consultados estiman que, si la producción iraní se viera afectada, el precio del barril podría alcanzar los 100 dólares. Irán posee alrededor del 10% de las reservas mundiales de petróleo, y un eventual cierre o bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo mundial, tendría consecuencias directas sobre el suministro global.
Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas, señaló que “si se viera afectada la capacidad de producción de Irán, esto reduciría la oferta del mercado y dispararía el precio del crudo hasta los 100 dólares”. Un nivel que no se alcanza desde los grandes picos registrados durante la guerra de Ucrania o la crisis financiera de 2008.
De los mercados al surtidor: el impacto en los conductores
Cuando sube el precio del petróleo, el efecto más visible se nota en el precio del combustible. Los expertos explican que los cambios internacionales suelen tardar unos días en trasladarse a las estaciones de servicio, aunque en ocasiones las empresas de distribución ajustan los precios de forma preventiva ante la expectativa de un encarecimiento.
En caso de que el barril llegara a los 100 dólares, el litro de gasolina en España podría superar con facilidad los 2 euros, un nivel que ya se rozó durante la crisis energética de 2022. En Ceuta, pese a la fiscalidad diferenciada y los precios algo más bajos, también se registraría una subida, especialmente en el transporte terrestre y marítimo.
El aumento de los carburantes repercute además en otros precios de consumo: la alimentación, la logística, la calefacción o la energía industrial. Por eso, el repunte del petróleo podría elevar la inflación y reducir la capacidad de compra de los hogares, lo que preocupa tanto a las autoridades como a las empresas.
Posible impacto en la inflación y en la economía española
El profesor de Economía del IE University, Juan Carlos Martínez Lázaro, explicó a EFE que un aumento del petróleo “se puede notar en el precio de la gasolina o en el transporte, con unos costes logísticos muy elevados”.
Además, advirtió del riesgo de que esos incrementos se prolonguen: “El peligro es que esos efectos se mantengan en el tiempo, aunque el precio del crudo baje a posteriori”.
Un encarecimiento sostenido del petróleo podría frenar la moderación de la inflación en España e incluso obligar al Banco Central Europeo a reconsiderar su política de tipos de interés, posponiendo las bajadas previstas o manteniendo la actual restricción monetaria.
Desde la consultora IG señalan que un crudo caro encarece la energía industrial, el transporte y la producción de plásticos, generando presiones sobre la cadena de suministros. Todo ello podría ralentizar la recuperación económica y aumentar los costes para familias y empresas.
Ceuta, especialmente vulnerable al encarecimiento del combustible
En territorios insulares o fronterizos como Ceuta, el impacto de los precios del petróleo suele ser más acusado. El aumento de los costes del transporte marítimo, que conecta la ciudad con la península, puede repercutir tanto en el precio del combustible como en el de los productos que llegan por barco.
Además, la ciudad cuenta con una dependencia casi total del suministro exterior. Si el conflicto se prolonga y el petróleo continúa encareciéndose, los conductores ceutíes podrían notar el impacto antes que en otras zonas del país, ya que la reposición de carburante es más sensible a la variación del coste de importación.
La dependencia del transporte marítimo
No es la primera vez que Ceuta enfrenta complicaciones en el suministro de bienes básicos debido a factores externos. Recientemente, los vecinos de la ciudad autónoma se encontraron con desabastecimiento de bombonas de butano, lo que provocó largas colas en gasolineras y frustración entre la población.
Muchos ciudadanos se quejaron de haber acudido a los puntos de venta autorizados, esperar turno y, aun así, no poder adquirir una bombona para cocinar o ducharse.
La empresa responsable de la distribución, GASIB, aseguró que la situación se normalizará en unos días y explicó que la escasez fue consecuencia de dos factores principales: la subida puntual de la demanda debido a un invierno especialmente frío y los retrasos ocasionados por la pausa de la conexión marítima durante los días de borrasca.
Según la compañía, estos problemas generaron “un pico de tensión en el servicio”, aunque subrayaron que las situaciones registradas fueron puntuales.
Este incidente recuerda la vulnerabilidad de Ceuta ante interrupciones o variaciones en el transporte marítimo, un factor que también influye en otros sectores, como el suministro de combustible y productos de primera necesidad.