La Ciudad Autónoma de Ceuta pondrá en marcha entre 2026 y 2027 un amplio programa de renovación del viario urbano que movilizará una inversión cercana a los siete millones de euros, con el objetivo de modernizar el estado del pavimento en buena parte de la ciudad.
La iniciativa se concibe como una actuación estratégica para mejorar la seguridad vial, el confort de la circulación y la resistencia de las calzadas, en un contexto de uso intensivo y desgaste acumulado durante décadas.
El plan prioriza aquellas calles en las que el firme presenta un deterioro avanzado, con pérdida de adherencia, deformaciones visibles y una vida útil ya agotada por el tráfico, las condiciones climáticas y el paso del tiempo.
Renovación integral del firme urbano
Las obras previstas se centran en una rehabilitación superficial del pavimento, que incluye la retirada parcial de las capas deterioradas y su sustitución por mezclas bituminosas adaptadas a las necesidades de cada vía.
Esta intervención permitirá recuperar la rasante original de las calzadas y mejorar sus propiedades mecánicas, garantizando una mayor durabilidad y un comportamiento más seguro frente a la circulación diaria.
El proyecto se aleja del mantenimiento puntual y apuesta por una renovación profunda en aquellos tramos donde los daños son generalizados o afectan a la estructura del firme.
Más de un centenar de viales incluidos
El ámbito de actuación alcanza a más de cien calles, avenidas y carreteras, entre las que figuran ejes fundamentales para la movilidad como González Tablas, Regulares, Reyes Católicos, Príncipe o Nuestra Señora de Otero.
También se actuará en distintas barriadas residenciales, como Loma Colmenar, Los Rosales, Manzanera, Juan XXIII o 12 de Diciembre, además de en calles del centro con alta intensidad de tráfico.
El listado se completa con intervenciones en carreteras estratégicas como la García Aldave, la Circunvalación del Hacho, el acceso al Monte Hacho, el entorno del Tarajal y espacios singulares como el Paseo de la Marina Española y zonas portuarias.
Un pavimento castigado por décadas de uso
Los informes técnicos elaborados para el proyecto constatan la presencia de fisuras, baches, peladuras y deformaciones en numerosas vías, muchas de las cuales superan los veinte años sin una renovación integral.
El tránsito continuado de vehículos pesados, junto a las pendientes pronunciadas de algunas zonas, ha acelerado el desgaste, reduciendo notablemente la capacidad estructural del pavimento.
A ello se suman factores como la humedad, las variaciones térmicas, la infiltración de agua y pequeños procesos de erosión, que han contribuido a una degradación progresiva del firme.

Aparcamientos y zonas especialmente dañadas
En los aparcamientos públicos el nivel de deterioro es aún mayor, debido a la presencia constante de aceites y combustibles y a las maniobras repetidas que generan esfuerzos laterales sobre la calzada.
Estas zonas presentan con frecuencia roturas estructurales que requieren actuaciones más intensivas, con saneos en capas profundas para garantizar la estabilidad del nuevo pavimento.
El proyecto contempla soluciones específicas para estos espacios, con el fin de prolongar su vida útil y reducir futuras necesidades de reparación.
Una red viaria sometida a fuerte presión
Según los datos recogidos en la documentación técnica, Ceuta soporta alrededor de 250.000 desplazamientos diarios, más de 125.000 de ellos en vehículos privados, una cifra muy superior a la recomendada para una ciudad de su tamaño.
La red viaria, que apenas ha experimentado modificaciones estructurales en las últimas tres décadas, absorbe una presión creciente que afecta tanto a la movilidad como al estado del pavimento.
Ante la ausencia de un estudio de tráfico reciente, el proyecto toma como referencia el Plan Director de Tráfico y el Plan Estratégico de Movilidad Sostenible, donde se identifican los puntos más sensibles de la ciudad.
Seguridad vial como prioridad
Desde la Consejería de Fomento se subraya que la actuación resulta imprescindible para recuperar niveles adecuados de seguridad, evitando accidentes derivados de la pérdida de adherencia o del mal estado del firme.
Las obras previstas superan el alcance del mantenimiento ordinario, apostando por intervenciones extraordinarias allí donde se detectan hundimientos, roturas o deterioros estructurales severos.
La Ciudad recuerda además que la paralización de las plantas de aglomerado en años anteriores dificultó la reposición de asfalto, acelerando el desgaste y obligando a redactar nuevos proyectos en 2017, 2019 y 2022.
Integrado en el Plan de Inversiones 2023-2027
El proyecto se enmarca dentro del Plan de Inversiones 2023-2027, que reserva un bloque específico para la renovación de viales como parte de la mejora de los servicios urbanos.
La ejecución será coordinada por la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, en colaboración con otros departamentos municipales, para minimizar las afecciones al tráfico.
Las obras podrán desarrollarse en horario nocturno, fines de semana o de forma discontinua, en función de las necesidades de cada zona.
Tres tipos de intervención según el daño
El documento técnico establece tres modalidades de actuación: refuerzo, saneo y entronques, en función del estado del pavimento existente.
El refuerzo se aplicará en calles con daños leves, mediante la extensión de una capa de 5 centímetros de mezcla AC16 SURF, previa aplicación de riego de adherencia.
El saneo se reservará para zonas con deterioro grave, incluyendo un fresado previo, relleno con AC22 BIN y una capa final de refuerzo.
Ajustes, accesibilidad y señalización
Las actuaciones de entronque permitirán corregir desniveles en accesos a garajes, pasos de peatones y cruces, mediante tramos de transición de entre uno y dos metros.
También se intervendrá en paradas de autobús y pasos peatonales para mejorar la accesibilidad y eliminar resaltos que dificultan la circulación.
Una vez finalizado el asfaltado, se procederá a la reposición de tapas, bolardos, bandas reductoras y a la renovación de la señalización horizontal y vertical, garantizando su correcta visibilidad y adaptación a la nueva rasante.







El último tramo de la Marina española la iban a arreglar según comunicado del ayuntamiento en el primer trimestre de 2025, ya estamos en 2026, vaya manera de engañar a los ciudadanos.
Como siempre que se acercan las elecciones municipales, las ideas brillan por su ausencia.