Hay noches en las que una ciudad se mira en un espejo y se reconoce. Anoche le pasó a Ceuta en Madrid. En la IV edición de los Premios T de Tapas, organizados por Tapas Magazine, La Morena Trastienda fue distinguida como Mejor Proyecto Gastronómico en Ceuta y Melilla, un título largo que cabe en una línea, pero que a Ceuta le abre un párrafo entero en la conversación gastronómica de España.
La cita fue en VETA Galería, con la presentadora y actriz Marta Flich como maestra de ceremonias, rodeada de cocineros, productores, caras conocidas y ese murmullo de gala en el que se mezclan el champán, los focos y las expectativas. Tapas Magazine, referencia en el ámbito gastronómico, entregó sus T de Oro a los 17 restaurantes más prometedores, uno por cada comunidad autónoma.
Entre ellos, La Morena Trastienda, que lleva el nombre de una taberna íntima pero, desde anoche, suena también a escaparate de Ceuta ante el resto del país.
Los T de Oro cumplen cuatro años y se han ganado fama de oráculo: la nota de la organización recuerda que muchos de los premiados en ediciones anteriores han terminado logrando la codiciada estrella Michelin. No es una promesa, pero sí una pista. Lo que está claro es que el galardón llega para subrayar algo que en Ceuta se intuía: que la gastronomía local está dejando de ser un secreto de frontera para convertirse en un argumento de peso cuando se habla de talento culinario en España.
Una apuesta diferente
La Morena Trastienda abrió sus puertas a finales de 2024 con una apuesta diferente: aquí el maridaje no acompaña al plato, lo protagoniza. El vino es el centro de gravedad del proyecto, el hilo conductor de un menú pensado para paladares exigentes. La cocina, a cargo de Nawal Abdeselam Amar, se apoya en una carta sencilla, basada en el producto, donde las conservas, el embutido y el pescado seco se combinan con los vinos para construir una experiencia pensada para el disfrute del comensal.
En una ciudad como Ceuta, acostumbrada a vivir entre mares y culturas, no deja de tener su lógica que la propuesta que la represente en Madrid sea precisamente un diálogo entre sabores.
La organización de los premios insiste en que el objetivo de los T de Oro, desde la primera edición, ha sido apoyar y difundir la carrera de los cocineros desde el inicio. Para muchos, ese trofeo con forma de T es el primer peldaño de una escalera de reconocimientos.
Para Ceuta supone también la oportunidad de contar la historia de una ciudad que se sienta a la mesa de tú a tú con el resto de comunidades autónomas, que comparte escenario con proyectos de referencia y demuestra que su talento culinario no entiende de estrechos ni distancias.
La gala de Madrid reunió a figuras de la gastronomía, la cultura, la empresa y la sociedad, además de nombres muy reconocidos del ámbito digital como Lucía Pombo, Madame de Rosa, Susana Molina, Lara Tronti, Javier Gallardo, Lucho RK, L’haine, Iban García o Luc Loren, entre otros.
Yendo más lejos del galardón, que el nombre de La Morena Trastienda aparezca asociado a Ceuta tiene un efecto casi inmediato: cuando mañana alguien hojee la revista o repase las fotos de la gala, leerá “Ceuta y Melilla: La Morena Trastienda” y probablemente se pregunte qué está pasando en nuestra ciudad para que un proyecto tan joven haya llamado la atención de un jurado nacional.
La respuesta, de momento, está en esa combinación de vinos y producto, en esa idea de que un restaurante puede ser también una trastienda donde se guarda lo mejor de la despensa para compartirlo sin prisa.
La IV edición de los Premios T de Tapas deja una imagen que probablemente veremos repetida en los próximos meses: la de un proyecto ceutí recibiendo un galardón nacional mientras la palabra Ceuta se abre paso en el relato gastronómico español. La Morena Trastienda ha encendido una luz. Ahora a Ceuta aprovechar ese brillo.







Gran repercusión por la comida De la Morena a nivel nacional …