Los centros educativos de Ceuta en breve contarán con nuevos planes para afrontar emergencias. Desde incendios hasta otro tipo de incidentes, el documento actual va a ser renovado en los próximos meses.
El Gobierno e España, a través del Ministerio de Educación, anuncia la adjudicación de un contrato para brindar Servicio de Prevención propio la asistencia técnica de otro ajeno al mismo. El propósito es elaborar el texto que regirá las pautas y las acciones cuando se produzca una urgencia.
El objetivo final es reforzar la seguridad en los edificios que pertenecen a la Dirección Provincial. Ello incluye a infraestructuras que no responden a entidades con fines académicos exclusivamente como lo son los institutos.
Responder ante emergencias
El resultado final de este proyecto es la actualización de las estrategias actualizar de autoprotección tanto de la ciudad como los emplazados en Melilla. Las mismas constituyen el escrito básico que organiza la respuesta ante circunstancias de emergencia.
Define los riesgos existentes en cada inmueble, las medidas de prevención, los medios de los que se dispone y la forma de actuar ante incendios, evacuaciones u otros incidentes. El contrato busca garantizar que todos los centros cuenten con documentos adaptados a la normativa vigente y trasladar su contenido al personal para que sepa cómo actuar en caso de necesidad.
El procedimiento ya se ha cerrado con la formalización de la adjudicación a Quirón prevención S.L.U. La empresa se hace cargo de los dos lotes contemplados en la iniciativa.
Un lote por ciudad
El primero afecta a los centros de trabajo de la Dirección Provincial de Ceuta y el segundo a los de Melilla, una división que persigue planificar mejor las tareas a ejecutar para atender las particularidades de cada territorio. La duración máxima del contrato es de 18 meses. Durante ese periodo la compañía debe cerciorarse de completar todas las actuaciones previstas.
Las acciones se llevan a cabo en varias fases. El primer paso es la efectuación de un análisis detallado de cada edificio. Esta fase también recoge reuniones iniciales con los servicios de prevención, visitas a los centros, recopilación de datos, así como la solicitud de planos. Si no exista documentación gráfica actualizada, Quirón se compromete a confeccionarlos. A partir de esta información, redacta los planes de autoprotección conforme a la normativa de protección civil y prevención de riesgos laborales.
Cada escrito tiene que albergar un contenido amplio y estructurado, que se desglosa en información general del centro; descripción de las actividades y del entorno; evaluación de riesgos; inventario de medios de protección y un plan de actuación ante emergencias.
Programas de formación

Aúna también programas de formación, mantenimiento y revisión frecuente. Asimismo, se elaboran estrategias de evacuación visibles para el personal y los usuarios, con indicaciones claras de salidas, recorridos y puntos de reunión.
Una segunda fase se centra en la implantación práctica de los planes. La empresa, en este sentido, se hace cargo de impartir sesiones formativas al personal. Estas acciones poseen un carácter teórico y práctico. La acción busca que todos conozcan los procedimientos de emergencia.
Tras la instrucción se llevan a cabo simulacros para comprobar la eficacia de las medidas previstas. Los resultados se reflejan en informes que analizan los aciertos y las deficiencias detectadas en el proceso.
Actualización continua
El contrato también contempla una fase de revisión y actualización continua. Durante su vigencia, los edificios pueden sufrir cambios por obras, reformas o modificaciones en su uso. Quirón, si se da este supuesto, debe adaptar los planes para reflejar la nueva situación. Incluso si no son cambios relevantes la normativa exige un chequeo periódico, al menos cada tres años, para mantener la eficacia de los documentos.
La empresa adjudicataria asume la responsabilidad de entregar toda la documentación en formato papel y digital, así como de registrar los planes ante los organismos competentes de Ceuta y Melilla. Los mismos son propiedad del Ministerio, que podrá utilizarlos y divulgarlos según sus necesidades.
El Ministerio de Educación señala que con este proyecto “refuerza la prevención y la seguridad en sus centros de trabajo”. Asimismo, incide en que “la actualización de los planes de autoprotección y la formación del personal buscan reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias”.






