La Policía Nacional mantiene abierta una investigación en Torrelavega para esclarecer la muerte del joven de 18 años nacido en Ceuta, hijo de madre ceutí y padre nigeriano, que falleció ahogado este lunes en la confluencia de los ríos Saja y Besaya.
La víctima, identificada como Ebuka Emeka Isesurobo, residía en el barrio de La Inmobiliaria y era muy conocido entre los vecinos y compañeros de estudios tal y como apunta El Diario Montañés.
El fallecimiento del joven, muy vinculado también a la comunidad ceutí por parte de su familia materna, ha causado una profunda conmoción tanto entre sus allegados como entre quienes compartían su día a día en Torrelavega.
La autopsia prevista para las próximas horas y las diligencias policiales tratarán de determinar con exactitud cómo se produjo el suceso.
Según apuntan fuentes cercanas a la investigación, el joven se encontraba bañándose junto a varios amigos en una zona próxima al pabellón Sergio García y las pistas de skate, antes de la pequeña presa existente en ese tramo del río, cuando terminó ahogándose por causas que todavía no han sido confirmadas oficialmente.
Zona frecuentada para bañarse
Las primeras hipótesis apuntan a que el joven podría haber tenido dificultades para nadar. Algunas fuentes sostienen que comenzó el baño en una parte del cauce de poca profundidad, pero que pudo perder el equilibrio al acercarse a la zona central del río, donde el agua cubre más.
No obstante, la Policía Nacional insiste en que todavía se están recabando pruebas y testimonios para esclarecer lo ocurrido.
Dentro de la investigación, los agentes no descartan analizar posibles imágenes de cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones, además de tomar declaración a personas que se encontraban en el lugar en el momento del suceso.
La muerte de Ebuka, nacido en Ceuta y muy querido en su entorno, ha dejado devastados a familiares, vecinos y amigos. Compañeros del IES Zapatón y miembros de la Peña Amigos de la Gimnástica lo recuerdan como un joven “muy querido”, “amigo de todos” y “del barrio de toda la vida”.
Amplio despliegue de emergencias
El operativo de búsqueda se prolongó durante más de dos horas en la tarde-noche del lunes y movilizó a bomberos, efectivos de rescate y agentes de diferentes cuerpos policiales de Cantabria.
El cuerpo sin vida del joven fue localizado pasadas las diez de la noche, después de un intenso dispositivo desplegado desde aproximadamente las ocho de la tarde.
La zona de la confluencia del Saja-Besaya es uno de los puntos habituales donde numerosas familias y jóvenes acuden a refrescarse durante los días de altas temperaturas. En el entorno de Torres, junto a la orilla, incluso se forma una pequeña playa frecuentada durante el verano.
Desde el Ayuntamiento de Torrelavega recuerdan que el lugar donde ocurrió la tragedia no está catalogado como zona de baño prohibida, aunque sí advierten de la peligrosidad de determinados puntos del cauce, especialmente áreas rocosas o espacios donde algunos jóvenes acostumbran a lanzarse al agua.






