Niños de poco más de 10 años. Niños que se echan al mar con adolescentes que rozan ya los 18 y adultos, todos ellos persiguiendo el mismo objetivo: cruzar a Ceuta.
El Gobierno local ha superado ya la acogida del medio millar de menores en los recursos oficiales y extraordinarios de los que dispone. La pasada noche fueron contabilizados 505 en total.
A este lado de la frontera, el chico de menos edad que está acogido por la Ciudad tiene 12 años. Pero en Marruecos, las fuerzas de seguridad han llegado a interceptar en los arenales y en el mar a menores que a duras penas alcanzaban los 10 y que tenían como firme propósito aprovechar la niebla para utilizarla como camuflaje.
Son chicos que, en muchos casos, proceden de familias desestructuradas. En el histórico de entradas que guarda el Área de Menores constan pases como el ocurrido en febrero de 2024 de un niño de 11 años que bordeó el espigón solo, a nado y por Beliones.
Situación crítica
Las entradas de niños en jornadas de niebla como las registradas estos días se traduce en un aumento gradual de los acogidos.
A ellos hay que restar los menores que abandonan los centros por propia voluntad, no regresan y se sospecha que han sido introducidos en la Península por redes organizadas que se lucran con el tráfico de inmigrantes.
Ceuta no dispone de recursos suficientes como para atender esta presión que, además, carece de tope, ya que cada vez son mayores los movimientos de niños que contactan por redes sociales para buscar una entrada masiva.
Esta misma semana hubo un intento de pase movido a través de Facebook que no llegó a fructificar.
Al centro de La Esperanza se han sumado las naves y campamentos preparados en Piniers y Tarajal, contando con la gestión de entidades sociales.
El CETI, también presionado
Las entradas de menores afectan directamente a la ocupación y recursos de los que puede echar mano la Ciudad Autónoma, que aspira al inicio de los traslados a la Península que prometió ejecutar el Gobierno de la Nación a finales de este mes.
En el caso de los adultos la situación es también delicada, debido a la saturación que registra el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, ubicado en el Jaral, tras las continuas incursiones por mar y vallado aprovechando la niebla.
Al centro llegan a diario grupos que han conseguido sortear fronteras aprovechando esta situación, extendida sobremanera este agosto, lo que ha llevado al propio centro a tener que usar zonas comunes como habitaciones, colocar literas y una pequeña tienda, además de barajar la disposición de otras.
Salidas a la Península de adultos y menores
El CETI ha organizado traslados minoritarios de residentes al otro lado del Estrecho, lo que no sirve para aliviar la carga que soporta y que, lejos de ir a menos, aumenta.
No hay jornada en la que no se presentan inmigrantes de distintas nacionalidades a las puertas del centro, requiriendo de la movilización de recursos para poder atender a todos.
En cuanto a los niños, los traslados se han enrocado en un debate político enfrentado entre comunidades que amenaza con terminar judicializado.
El Gobierno aprobó un Real Decreto que regula el procedimiento y las actuaciones necesarias para la acogida de menores. La normativa fue promovida conjuntamente por los Ministerios de Juventud e Infancia, Interior, Política Territorial y Memoria Democrática, y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y responde a la situación de presión que viven territorios como especialmente sucede en Canarias y Ceuta.
Se pretende que en cada territorio hay un tope de acogidos.







La mayoría de estos niños los traen sus padres.
Saben los padres del menor de 12 años, que está en Ceuta? A veces me pregunto, qué derecho tenemos a quedarnos con los hijos de otros? Y si lo están buscando?
Tiene dice años,osea que tenemos que mantenerlo 6 años más,está gente viene a vivir del trabajo de los españoles,solo aportan gastos y delincuencia.
Si un trabajador en su puesto no ride va a la calle,está gente no rinde así que a su casa
Y para esto tienen hijos ...? Que clase de gente son?
El Gobierno no se porque no soluciona una invasión en toda regla agilizando las devoluciones a sus familiares, en caso de menores y tenemos que mantenerlos con nuestros impuestos.
El único partido que quiere solucionar esta inmigración descontrolada espera tomar el mando para regular una Frontera a puertas abiertas, pero los votantes del Gobierno actual prefieren esta situación a estos países por lo cual estaremos mucho tiempo sin amparo legal.
505 x 4000 euros por mes x 12 meses = Más de 24 millones de euros para mantenerlos. Y los pagamos todos los españoles (bueno, los que cotizan, los vagos nunca pagarán nada). Así somos en España de tontos, absolutamente tontos.
Esto es un “secuestro” de menores por un Estado. Nuestros hijos no pueden viajar solos si no es con una autorización notarial o policial.
Marruecos deja que le secuestremos a sus menores.
No me salen las cuentas : Si salen hacia la península 50 y entran 100 llegará el día que Ceuta sea Marruecos no ?
Y el ciudadano medio español sin poder tener hijos pues no los puede mantener